Durante la pandemia, los esfuerzos en salud se enfocaron en enfrentar al coronavirus, sin embargo, un sin número de personas con otras patologías y enfermedades siguen requiriendo día a día medicamentos y atención inmediata.

Sabrina Santander es una cordobesa que está cursando por segunda vez en su vida el cáncer de mama. Esta vez con una gran diferencia, tiene cubierto el tratamiento solamente hasta febrero del 2021.

La medicación que necesita, el Trastuzumab que inhibe las proteínas que alimentan a las células cancerígenas, no está siendo suministrada en tiempo y forma.

Como Sabrina, son muchos otros los pacientes que están atravesando la misma situación.

“Tiene dosis asegurada hasta febrero pero tiene que terminar el tratamiento y le faltan seis dosis más. En diciembre, le dijeron que el nuevo plazo para entrega del medicamento son mínimo 90 días. Con lo cual, obviamente no llega a completar su tratamiento”, dijo su hermana Soledad a Vía Córdoba.

El medicamento tiene que ser colocado cada 21 días y todavía no obtuvieron ninguna respuesta de ninguna autoridad sanitaria sobre cómo proceder una vez que se acabe la droga.

La campaña

Es por eso que, Soledad decidió salir en campaña para dar a conocer la problemática. No solo su hermana está atravesando la falta del suministro, sino muchas otras pacientes con cáncer.

“Empieza la angustia. A mi hermana y a todos los pacientes oncológicos los pone en una situación por la que no debería pasar nadie. Todo es una burocracia, te cansa más que el mismo tratamiento del cáncer”, lamentó.

Sobre la falta de respuesta oficial por el suministro del Trastuzumab, Soledad pidió un trato más humano: “Detrás de esos trámites hay personas con necesidades que sin esos tratamientos se corre el riesgo de metástasis y de avance de la misma enfermedad”.

Según comentó, es algo que está afectando tanto a quienes se tratan en el sistema público como quienes tienen cobertura médica a través de obras sociales y prepagas.

Los trámites y las demoras de parte del Ministerio de la Salud de la Nación hacen que la situación se vuelva cada vez más complicada: “Estamos hablando de algo grave. Se requiere asistencia inmediata. Los medicamentos se necesitan ya”.

Y agregó: “Tantos trámites, tanta burocracia, se olvidan que detrás de eso está la persona. No tiene porqué un paciente oncológico andar recorriendo tribunales y abogados para conseguir lo que les corresponde”.

El acompañamiento

Por suerte, Sabina tiene una red de contención que es la Fundación de Amazonas de Córdoba, integrada por pacientes que transcurren la enfermedad o que ya han sido dadas de alta. Acompañan y apoyan a otras mujeres que están con tratamientos oncológicos.

Sin embargo, no es la realidad de todas las mujeres en Córdoba y algunas pasan todas estas situaciones sin el asesoramiento ni el acompañamiento adecuado.

A la gente que se resigna, les digo que no baje los brazos que sepa que hay herramientas, que hay fundaciones y que así como Sabri, hay un montón de mujeres y de pacientes en la misma situación”, aseguró Soledad.

El movimiento que generaron fue tan grande, que consiguieron donaciones de dosis del Trastuzumab de una paciente de Rosario que ya no las necesitaba. A entender de Soledad la solidaridad que recibieron desde que dio a conocer la historia los “dejó sin palabras”.

Superar para sobrevivir

Ahora queda la prueba más difícil. Superar la “burocracia estatal” para que Sabrina y miles de mujeres en esa misma situación puedan obtener la medicación que necesitan a tiempo.

“Mi hermana es una agradecida del sistema de salud público. Siempre tuvo los medicamentos, jamás tuvo que poner un peso. Excelente profesionales la atendieron siempre. Es súper agradecida pero hay una cuestión burocrática que no estaría ayudando”, concluyó Soledad.