El inquietante testimonio del inquilino que convivió con Claudio Barrelier en la casa del horror
Un vecino de la casa de barrio Cofico reveló detalles sobre el día que desapareció Agostina Vega. Notó cambios “extraños” en su habitación y describió los movimientos del sospechoso.
Habló un vecino que vivió con Claudio Barrelier en la casa del horror.(Collage El Doce y redes.)
La investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba sumó un testimonio clave que permite reconstruir las últimas horas de la adolescente de 14 años. El hombre, que alquilaba una habitación en la planta alta de la casa ubicada en Juan Del Campillo 878, aportó datos sobre la conducta de Claudio Barrelier.
Sus declaraciones no solo contradicen las versiones iniciales del imputado, sino que arrojan luz sobre el funcionamiento interno de la propiedad de barrioCofico. El testigo convivió con Barrelier durante aproximadamente 25 días hasta el sábado en que ocurrió el trágico desenlace.
El encuentro previo y el pedido de un número
Según el relato del inquilino, el sábado al mediodía la rutina parecía normal en el domicilio. Alrededor de las 13.30, ambos pidieron un transporte privado para dirigirse a un complejo de fútbol donde Barrelier solía jugar.
Allanamientos en la casa del detenido por el femicidio de Agostina Vega.(La Voz.)
El sospechoso y el testigo se cruzaron con Agostina su madre, quien estaba acompañada por su madre, Melisa Heredia, y su hermano menor en el predio deportivo.
“Lo único que me llamó la atención fue que Agostina le pidió el número de teléfono a Claudio. Después, todo siguió normal”, declaró el hombre ante la Justicia cordobesa sobre aquel intercambio.
Cambios sospechosos en la habitación
El testigo se retiró de la vivienda para asistir al cumpleaños de un amigo común esa misma tarde. Al pasar la noche fuera, regresó al domicilio de la calle Juan Del Campillo el domingo por la tarde.
Allanamientos en la casa del detenido por la desaparición de Agostina.(La Voz.)
Al ingresar a su habitación, un detalle capturó su atención de inmediato. “Lo único que me llamó la atención fue que colocaron un acolchado blanco en mi cama”, señaló sobre una modificación que no supo explicar en ese momento.
Este dato cobra relevancia para los investigadores, quienes analizan si el desorden generalizado y los cambios en el mobiliario formaron parte de una maniobra para ocultar pruebas del crimen dentro de la morada.
La estructura de la casa bajo la lupa
El vecino brindó una descripción detallada de la propiedad, mencionando que Barrelier no vivía solo. El imputado compartía el predio con su mujer, su hija de 11 años y otra pareja que residía en la zona de la terraza.
El testigo describió un ingreso por un portón de madera, un living grande, una habitación en desuso y un pasillo que conectaba con el patio interno. Al fondo se encontraba la cocina y los dormitorios de la familia.
“Cuando veo que él ingresa a la casa con Agostina nunca pensé en el final que tuvo. No sabía qué pensar porque me pareció extraña la situación”, confesó el hombre respecto al video que terminó por incriminar al dueño de casa.
Antecedentes y “operación política”
Durante el tiempo de convivencia, Barrelier se refirió a una denuncia previa que pesaba sobre él desde 2025. En mayo de ese año, otra joven logró escapar de la misma casa tras haber sido atada y amenazada con un arma de fuego.
Claudio Barrelier. tras el crimen de Agostina Vega. (Vía Córdoba)
Sobre este hecho, el imputado intentó desvincularse ante su inquilino con una excusa particular. “Él me contó que le hicieron una cama por un hecho político”, reveló el testigo sobre la justificación del ex empleado municipal.
Actualmente, Barrelier permanece alojado en el penal de Bouwer mientras la fiscalía de Raúl Garzón profundiza los peritajes en el patio y el baño de la vivienda en busca de rastros biológicos de otras posibles víctimas.