El 27 de diciembre, vecinos y bomberos rescataron a Gabriela Lencina de barrio Coronel Olmedo, quien había sufrido graves quemaduras en su casa. Inmediatamente, la mujer de 43 años fue trasladada al Instituto del Quemado, donde fue internada en sala de cuidados intensivos.

Luego de agonizar durante varias jornadas, el pasado domingo murió con el 30 por ciento de su cuerpo quemado. Tras el deceso, el hecho fue investigado por la Justicia y designado al fuero de Violencia Familiar cordobés, donde actúa la fiscal Betina Croppi. Quien luego de una serie de testimonios recabados, encausó el hecho bajo la carátula de femicidio.

Pero el suceso cuenta con diferentes matices. Por un lado, su pequeño hijo de 5 años dijo a los investigadores: “Papá le tiraba algo a mamá... Ella tenía fuego... Papá le tiraba algo”. Pero, no tienen claro es si el nene se refería a que su papá le echaba alchol o agua a la mujer.

Por otro, la propia víctima llegó a decir que todo había sido un accidente, y que las quemaduras las había sufrido mientras estaba preparando un rociador con alcohol y agua. Dijo, además, que estaba fumando y que así se prendió fuego. “Fe un accidente” le repitió a un bombero, a un policía y a un médico, consignaron fuentes oficiales.

Posterior a esta secuencia de hechos y luego del fallecimiento de la mujer, el esposo Cristian Sebastián Videla, de 40 años, fue finalmente detenido en el Establecimiento Penitenciario N° 9. Videla quedó imputado como supuesto autor del delito de homicidio doblemente agravado por mediar violencia de género y por el vínculo.

La investigación se enfoca ahora en la búsqueda de testimonios y distintos peritajes, entre otras medidas, además de encuestas ambientales. Los bomberos también deberán declarar y su testimonio será de importancia.