A raíz de los violentos episodios registrados en esta tercera ola de contagios de coronavirus y contra trabajadores de la Salud, el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba repudió las agresiones que fueron desde una ambulancia apedreada hasta el maltrato permanente al personal que se ocupa de las tareas de prevención y tratamiento del COVID.

Los médicos publicaron una emotiva carta en la que expresaron la angustia que también los invade en este contexto sanitario. Cabe recordar que en la primera etapa de la pandemia fueron reconocidos como héroes, y levantaron aplausos en todo el país, convocados por redes sociales como una forma de reconocimiento.

La ambulancia se retiró del lugar bajo una lluvia de piedras. Foto: Archivo

Ahora, además de lo sucedido en Córdoba, también se registraron ataques en Ciudad de Buenos Aires, con la situación más grave todavía por la agresión a trompadas a uno de los médicos en los centros de testeo.

A nosotros también nos pasa

Así comienza la carta publicada: “A nosotros también nos pasa. Los médicos también sufrimos la angustia de saber que la pandemia aún no termina. Los médicos también tuvimos pérdidas de seres queridos a quienes no pudimos despedir. Nosotros también, nos enterábamos por celular como evolucionaba un ser querido internado sin poder visitarlo”.

“Los médicos vimos cómo se morían colegas por haberse contagiado en terapias tratando de salvar vidas de pacientes. Durante mucho tiempo no pudimos visitar a nuestros padres, y tuvimos que esperar para conocer a nuestros nietos. A nosotros los médicos, nos ha pasado y nos pasa lo mismo que a todos, desde las dificultades para viajar, tener que hacer colas en reparticiones o lo más elemental, como mantener una fuente de trabajo”.

“Nosotros fuimos y somos los que, con guardapolvo blanco y barbijo, nos acercamos a los pacientes contagiados sin medir riesgos, porque abrazamos una profesión que nos enseña cómo salvar vidas. Estos dos años nos hicieron mucho daño a todos, en lo emocional, en nuestra salud y también en lo laboral. Frente a la angustia e impotencia colectiva, nadie merece ser agredido, nadie merece ser golpeado como una manera de canalizar una deplorable violencia nacida en la frustración y la sinrazón”.

“Nadie merece ser violentado ni física ni psicológicamente, como ha ocurrido en los últimos días con personal de salud, en distintos lugares. Debemos decir basta a las agresiones al personal de salud, son quienes van a estar siempre aún con dificultades y limitaciones, pero siempre vamos a estar.”.

“Nadie se merece ser agredido, tampoco los médicos, porque a nosotros nos pasa lo mismo que a todos, pero además tenemos la enorme responsabilidad de cuidar vidas, que es justamente nuestra misión en la vida, por elección y vocación”.