Desde que el presidente Alberto Fernández anunció las nuevas restricciones, Capital Federal, parte de la provincia de Buenos Aires y el Gobierno nacional mantienen una serie de conflictos sobre todo por la decisión de mantener o no la presencialidad en las escuelas. Esa es una discusión que Córdoba prefiere evitar y para eso prepara un modelo alternativo en caso de que se complique la situación sanitaria.

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Según informó La Voz, en base a declaraciones de una fuente del ministerio de Salud, la provincia no tiene previsto ni mantener la presencialidad a toda cosa ni cerrar todo de un día para el otro. Más bien lo que se está pensando es en cierres focalizados dependiendo de la situación y el riesgo.

“La Provincia sostiene la presencialidad alternada (bimodalidad) aplicando el protocolo establecido con el criterio de aislar burbujas y, sólo si la situación epidemiológica determinada por el Ministerio de Salud provincial lo indica se evaluará la suspensión de la presencialidad en escuelas en forma localizada”, indicaron a ese medio.

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Por el momento, el criterio más importante que tiene en la mira Córdoba es la ocupación de camas críticas para pacientes con coronavirus. Más atrás vienen el aumento de casos, positividad y tasa de reproducción del virus.

“Hoy, según el registro de aplicación de los protocolos, la evidencia es concreta e indica que la escuela continúa siendo un espacio de cuidado”, indicaron desde Educación.