El 17 de noviembre de 1998, el panadero y empresario Héctor Corradini apareció asesinado en su auto luego de haber sido secuestrado por una noche. Este jueves, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ratificó la prisión perpetua a su esposa Brígida Mercedes Segalá, acusada de haberlo mandado a matar.

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La mujer, que está presa desde 2018, había sido condenada en 2016, pero los abogados defensores presentaron una casación que fue rechazada dos años más tarde por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ). En esa resolución, el TSJ confirmó la sentencia por “homicidio agravado por el vínculo y por precio o promesa remuneratoria” para Segalá, a quien le agregaron el agravante de “codicia” para cobrar los seguros.

Tras esa decisión, el abogado defensor Miguel Ortiz Pellegrini presentó un recurso de queja, el cual fue rechazado este jueves por la CSJN al considerarlo inadmisible. Es que, Segalá fue encontrada culpable de haber contratado a un sicario (Víctor Hugo “Mandrake” Quinteros), quien también recibió perpetua, para matar a su marido.

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El estremecedor hecho comenzó en el domicilio de ambos en barrio Los Naranjos de la ciudad de Córdoba. La noche del 16 de noviembre de 1998, Corradini se encontraba en su casa junto a su esposa y sus hijos cuando tocaron la puerta buscándolo.

Al salir a la puerta, el panadero fue secuestrado por “Mandrake”, pero Segalá denunció que se había tratado de un asalto. Horas después de desaparecer, Corradini apareció muerto en el interior de su propio vehículo, maniatado, amordazado y con dos disparos en la cabeza.