En agosto murió una estudiante en Nueva Córdoba: el ducto del calefón estaba tapado con caca de palomas. El propietario tenía la responsabilidad de entregar el inmueble en óptimas condiciones.


En agosto de este año informamos sobre la muerte de Nadia López Nievas, una estudiante salteña de 26 años por inhalación de monóxido de carbono en su departamento de Nueva Córdoba.

La joven fue encontrada sin vida por una amiga que fue hasta el departamento donde vivía Nadia, en boulevard Illia 684, ya que no atendía el teléfono ni respondía mensajes.

Finalmente, las pericias ordenadas por el fiscal Gustavo Dalma arrojaron que el calefón fue el causante del deceso: el ducto de ventilación estaba tapado con caca de palomas.

Ante esto, el fiscal tomó una decisión inusual: imputó por presunto “homicidio culposo” al dueño del departamento (y uno de sus hijos) por la falta de mantenimiento del edificio, dado que debían entregarlo en óptimas condiciones.

“El locador de una vivienda tiene la obligación de dar en locación el inmueble en perfectas condiciones de uso, tanto por lo edilicio como por los artefactos””, indicaron fuentes judiciales a La Voz del Interior.

Los imputados serán indagados en los próximos días.

En este caso no intervino una inmobiliaria en el alquiler; de haber sido así, los propietarios de la inmobiliaria también habrían quedado bajo la lupa judicial. 




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