El sindicalista había salido bajo fianza en abril y estando en casa fue denunciado por violencia de género, por su pareja.


El dirigente del gremio Surrbac, Pascual Catrambone, había pagado 10 millones de pesos para salir bajo fianza, en el marco de su detención por una causa que investiga presuntos hechos de corrupción.

Al conseguir el beneficio, Catrambone volvió a su hogar pero no tardó en ser noticia nuevamente, ya que su pareja lo denunció por violencia de género, el 12 de mayo.

Esa conducta le valió un boleto de regreso a Bouwer, a donde vuelve tras haber cumplido 14 días de aislamiento obligatorio, en un centro de detención.

Así las cosas, Catrambone es trasladado al presidio del sur de esta ciudad, luego de haber sido detenido por presunta violencia de género.

Por estos hechos, el fiscal de Violencia Familiar Cristian Griffi lo imputó por “lesiones leves calificadas y privación ilegítima de la libertad”.

De esta manera, el gremialista perdió su libertad condicional “no sólo por el hecho de violencia de género, sino por su conducta de riesgo procesal”, dijo el fiscal Enrique Senestrari.

Catrambone sigue imputado de asocaciación ilícita, lavado de dinero, usura y defraudación en perjuicio de los afiliados de su sindicato y obra social.




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