La mujer habló por primera vez luego del terrible accidente que tuvo el pequeño que se recupera en el Hospital de Niños.


Lo primero que hay que contar y decir es que tras la enorme preocupación que existía por el estado de salud del pequeño que se cayó de un tobogán inflable en Mina Clavero hay buenas noticias: evoluciona favorablemente del grave estado en el que se encontraba.

Pero, este jueves habló Gladys, la mamá del niño de cinco años de edad cuya familia es oriunda de Chaco y estaba pasando sus primeras horas de vacaciones en Traslasierra.

“Estábamos cenando en una pizzería y Lautaro, junto con otro hijo, jugaban en el castillo. El hermano se baja para tomar una fotografía y el pequeño desapareció. Cuando damos la vuelta al inflable, vemos que el nene había caído de unos tres metros contra una vereda asfáltica”, relató la mujer a Cadena 3.

Galdys precisó que había tres jóvenes sentadas encargadas de cobrar el ingreso al juego y del cuidado de los niños.

“Nadie miraba y no era muy seguro. Después fuimos con un enfermero y observamos que una parte del túnel (que unía dos inflables) estaba descosido. Pensamos que se asomó y se cayó”, dijo Gladys.

Y agregó que el castillo “no estaba bien rígido e inflado”.

“Lautaro abrió los ojos el miércoles a la noche y está mucho mejor. Nunca perdió el color de piel y ayudó que no haya sufrido un paro. Está un poco nervioso y se quiere sacar los cables, por eso le tenemos que atar las manos”, agregó.




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