Los cascos tienen vida útil. Acá, los detalles para que tengas en cuenta y sepas cuándo cambiarlo a tiempo.


Las calles están repletas de vehículos y la moto es uno de los más elegidos en este tiempo. Son accesibles y económicos en su manutención. Además, dan versatilidad para moverse en medio de una ciudad que tiene mucho tráfico. Pero hay un detalle fundamental que los motociclistas deben tener en cuenta: el casco.

No sólo es su utilización. Sorprende ver a personas que no lo tienen o lo llevan en uno de sus brazos, dándole uso sólo cuando detectan que hay un control cercano. Más allá de eso, el estado del casco también es algo a seguir con detenimiento.

Vale resaltar que es el mayor elemento de seguridad para quienes se trasladan en moto, ante cualquier golpe que, por leve que sea, puede provocar alguna dolencia de gravedad. Esto significa que usar el casco, o reemplazarlo a tiempo, puede ser una cuestión hasta de vida o muerte.

Para que sepamos si nuestro casco está en condiciones, es necesario tener en cuenta estos cuatro consejos.

  • SI HAY GOLPE. Si el caso sufre uno, hay que cambiarlo. ¿A qué se debe? Cuando hay una caída, el golpe afecta la calota del casco, que es la parte externa, que se encarga de recibir y amortiguar los impactos. Ese golpe, por pequeño que pueda ser, provocará rajaduras, quiebres o hundimientos. Cualquiera de estas marcas determina que terminó la vida útil del casco.
  • EL INTERIOR EXISTE. Es vital que también controles el estado de la parte interior del casco. Fijate que no tenga deformaciones o hundimientos en el relleno. Cuando te sacás el implemento, es necesario que el relleno regrese a su estado inicial. De ese modo, cumplirá la función de amortiguar el impacto que puede sufrir tu cabeza.
  • VENCIMIENTO. Los cascos tienen fecha de vencimiento. No son para toda la vida. Su fecha de caducidad dependerá de los materiales con los que fue hecho. Los mejores son los fabricados con fibra de carbono, que tienen una resistencia de hasta 10 años. Si es de policarbonato y resina, puede durar entre tres y cinco años.
  • GUARDADO. El lugar donde reposa el casco debe ser seco y donde no haya demasiado calor ambiental. No lo dejes cerca de motores. Tampoco de pinturas, accesorios de limpieza o depósitos de combustible. Todo esto afecta a sus componentes.





Comentarios