A la hora de resolver el almuerzo o la cena con un plato rendidor, sabroso y reconfortante, las tartas saladas son siempre una de las opciones predilectas de la cocina argentina. Sin embargo, muchas veces caemos en la rutina de recurrir a las tapas compradas por falta de tiempo o temor a meter mano en la masa.
Para derribar ese mito y animarse a dar el salto a lo 100% casero, Maru Botana compartió en sus redes su fórmula infalible para preparar una tarta de cebolla caramelizada y queso. El diferencial indiscutido está en su masa casera, que se deshace en la boca de lo crocante, combinada con un relleno suave, repleto de queso fundido y con el dulzor justo de la cebolla rehogada.
A continuación, te detallamos la lista completa de ingredientes y las claves del paso a paso para prepararla en casa y lucirte en la mesa familiar.
Ingredientes necesarios
- Harina 0000: 300 g
- Manteca bien fría: 150 g (cortada en cubitos)
- Sal fina: 1 pizca
- Agua helada: cantidad necesaria (apenas unos chorritos)
Para el relleno y el queso
- Cebollas medianas: 2 unidades (cortadas en juliana fina)
- Queso cremoso: 200 g (en cubitos)
- Queso rallado (tipo parmesano o sardo): 200 g
- Manteca o aceite: cantidad necesaria para rehogar
- Sal y pimienta: a gusto
- Crema de leche: 1 taza
- Huevos: 3 unidades
- Condimentos: a gusto (nuez moscada, orégano o provenzal)
Paso a paso: cómo hacer la tarta de cebolla y queso de Maru Botana
El gran secreto que destaca la cocinera es no tenerle miedo al amasado: se trata de una masa que no lleva levadura ni requiere esfuerzo, solo un arenado rápido para que la manteca mantenga su estructura.
En un bowl amplio, colocá los 300 g de harina 0000, la pizca de sal y los 150 g de manteca bien fría cortada en cubitos. Con las yemas de los dedos, andá desarmando la manteca integrándola con la harina hasta formar un arenado suelto y homogéneo, procurando no transmitirle calor excesivo con las manos.
2. Unión y primera cocción (blanqueado)
Agregá agua fría de a poco (por cucharadas) y uní los ingredientes sin amasar hasta obtener un bollo suave y compacto.
Estirá la masa con un palo de amasar sobre la mesada apenas enharinada y forrá una tartera o placa para horno. Pinchá toda la base con un tenedor para evitar que se infle y llevala a un horno precalentado a temperatura media (180°C) durante unos 10 a 12 minutos, solo para precocinarla y asegurar que la base quede crocante y no se humedezca con el relleno.
3. La cebolla caramelizada y los quesos
En una sartén con un cubito de manteca o un hilo de aceite, cociná las 2 cebollas cortadas en juliana a fuego bajo-medio hasta que queden tiernas, transparentes y ligeramente doradas.
Una vez listas, retiralas del fuego y agregales el queso cremoso en cubitos y el queso rallado. Condimentá con una pizca de sal y pimienta recién molida.
4. El ligue y armado final
En un recipiente aparte, batí los 3 huevos junto con la taza de crema de leche y los condimentos que elijas (una pizca de nuez moscada le queda excelente). Incorporá este ligue líquido a la mezcla de cebollas y quesos, revolviendo para integrar bien.
Volcá todo el relleno sobre la masa precocida y emparejá la superficie con una espátula.
Llevá la tarta nuevamente al horno a 180°C hasta que notes el relleno firme al tacto y la superficie bien dorada y gratinada, lo que tomará entre 20 y 25 minutos.
Con qué acompañarla
Dejala reposar unos 5 a 10 minutos antes de cortar para que los quesos tomen consistencia. Podés servirla tibia acompañada de una ensalada fresca de hojas verdes, tomates cherry o rúcula, o incluso elevar el plato sumando unas fetas de salmón ahumado por encima.