Para qué sirve ponerle cáscara de naranja al mate: qué beneficios tiene además de cambiarle el sabor
Además de aportar un toque cítrico y refrescante, la cáscara de cítricos tiene múltiples beneficios. Conocé todas las propiedades.


El ritual del mate es una de las costumbres más arraigadas en la cultura argentina. Si bien los fundamentalistas prefieren la infusión amarga y sin aditamentos, cada vez es más común ver cómo los materos experimentan sumando hierbas aromáticas o frutas para personalizar el sabor. En este escenario, el mate con naranja se posiciona como una de las combinaciones más recomendadas, transformándose en el truco definitivo para quienes buscan suavizar la cebada.

La recomendación de los expertos en infusiones y nutrición va más allá de un simple cambio en el perfil de sabor. La piel de los cítricos concentra una serie de compuestos químicos naturales que interactúan de forma directa con las propiedades de la yerba mate, modificando la experiencia en el paladar y el impacto en el organismo.

Dejar secar las cáscaras de los cítricos y guardarlas en la alacena es un hábito excelente para aprovechar al máximo la fruta. Al introducirlas en el mate o en el termo, se activan sus principales virtudes:


Al momento de recolectar las cáscaras, la regla de oro es retirar por completo la membrana blanca interna (el albedo). Esa zona concentra compuestos que aportan un sabor sumamente amargo, lo que podría arruinar el perfil fresco que se busca inyectar en la infusión. Una vez limpias, dejalas secar al sol o arriba de una fuente templada antes de fraccionarlas.
