¿Polvo de hornear o bicarbonato? El truco de los expertos para lograr tortas con color y sabor perfecto
Una chef pastelera revela el truco para lograr bizcochuelos perfectos.
En la pastelería, a diferencia de la cocina salada, la precisión es fundamental y cada ingrediente cumple una función técnica específica que va más allá del gusto. Recientemente, la especialista Andrea, conocida como LaCakeArtista, compartió una de las dudas más frecuentes en los obradores: ¿por qué algunas recetas exigen mezclar bicarbonato de sodio y polvo para hornear? La respuesta no reside en una cuestión de "magia", sino en la ciencia del pH, un factor que determina desde la altura de un bizcochuelo hasta su color final.

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Según explica la experta, el desafío principal al hornear es alcanzar un equilibrio cercano al neutro. El polvo de hornear es un agente balanceado que se encarga exclusivamente de aportar volumen mediante la liberación de gas, sin alterar el nivel de acidez. Sin embargo, cuando una receta incluye ingredientes ácidos como yogur, limón, miel o cacao natural, la masa se desbalancea. Es allí donde el bicarbonato entra en juego como una herramienta de precisión para neutralizar ese exceso de acidez y garantizar un resultado profesional.

¿Cómo usar el bicarbonato de sodio en las recetas?
Cuando una preparación cuenta con elementos que bajan el pH, el bicarbonato cumple una doble función esencial. No solo actúa como leudante al reaccionar con el ácido y generar burbujas de aire, sino que también funciona como un regulador que evita que el postre quede con un sabor u olor desagradable.
- Si la receta tiene suficiente ácido (limón, buttermilk o miel), el bicarbonato puede trabajar solo.
- En casos donde el ácido es moderado, se utiliza para ajustar el pH y evitar que la masa quede pálida o con sabor "apagado".
- Ayuda a que la miga desarrolle un color más intenso y atractivo mediante la reacción de Maillard.
- Es fundamental respetar las cantidades: 1 gramo de bicarbonato neutraliza aproximadamente 4 a 5 gramos de jugo de limón.
- Para una receta con 300 gramos de harina e ingredientes ácidos, lo ideal es combinar entre 1 y 3 gramos de bicarbonato con 6 a 8 gramos de polvo de hornear.
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— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) April 29, 2026
No es mala suerte, es química. Andrea (LaCakeArtista) explica por qué mezclar bicarbonato y polvo de hornear es la clave para controlar el pH y el volumen de tus masas.
🎥 Andrea - LaCakeArtista vía TikTok pic.twitter.com/sxRfoY9fUM
¿Para qué sirve combinar bicarbonato y polvo de hornear?
La combinación de ambos agentes leudantes permite al pastelero controlar dos variables críticas al mismo tiempo. Mientras que el bicarbonato se encarga de la "limpieza" química de la acidez, el polvo para hornear asegura que la estructura crezca lo suficiente de manera independiente a los ingredientes que se hayan agregado.
- El polvo de hornear aporta gas adicional gracias a que ya contiene su propio ácido interno.
- Al usarlos juntos, se evita el riesgo de un retrogusto alcalino o jabonoso, común cuando se abusa del bicarbonato.
- La mezcla previene que la miga se oscurezca de forma excesiva o que aparezca un sabor metálico.
- Esta técnica garantiza que la textura de la torta sea suave y elástica, evitando que se desmorone por falta de soporte gaseoso.
- En recetas neutras, donde no hay presencia de cítricos o lácteos fermentados, se debe optar únicamente por el polvo de hornear en una proporción de 8 a 10 gramos por cada 300 gramos de harina.

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Beneficios y curiosidades del bicarbonato de sodio en la cocina
El bicarbonato de sodio es un ingrediente versátil que ha trascendido su uso medicinal para convertirse en un pilar de la ciencia gastronómica. Su capacidad para alterar la estructura de los alimentos lo vuelve un aliado indispensable para diversas técnicas culinarias.
- Acelera la caramelización: al aumentar el pH de los alimentos, favorece que se doren más rápido, algo muy utilizado en la elaboración de dulce de leche casero.
- Ablandador de legumbres: agregar una pizca al agua de remojo ayuda a romper las fibras de las pieles de las legumbres, facilitando una cocción más rápida y una mejor digestión.
- Efecto efervescente inmediato: a diferencia del polvo de hornear de doble acción, el bicarbonato reacciona apenas entra en contacto con el líquido ácido, por lo que las masas deben ir al horno sin demora.
- Neutralizador de olores: además de su rol en las masas, es capaz de absorber olores fuertes en heladeras y superficies de cocina.

