Duelo mundialista: cómo es el famoso "schnitzel" austríaco y en qué se diferencia de nuestra milanesa
Un recorrido por las diferencias clave entre el clásico argentino y el tradicional plato europeo. Desde los condimentos del marinado hasta los secretos del apanado y los métodos de cocción.
Las diferencias entre la milanesa argentina y el schnitzel austríaco.(Captura)
La fiebre mundialista se vive con la misma intensidad tanto en la cancha como en las cocinas del país. Tras el contundente arranque de la Selección en el torneo, la expectativa de los hinchas se traslada a cada aspecto de la rutina, y el menú de los días de partido no es la excepción. En este contexto de pura competencia, se viene el cruce entre Argentina y Austria el lunes 22, una oportunidad ideal para abrir el debate sobre una de las preparaciones que, con sutiles pero determinantes variantes, ambos países comparten como bandera gastronómica.
Para poner las cartas sobre la mesa y analizar las fisonomías de cada plato, se volvió viral un versus definitivo que hizo Ailu Tokman entre nuestra clásica milanesa y el famoso schnitzel austríaco. Aunque a simple vista lucen similares, el paso a paso revela técnicas completamente opuestas en cuanto a la sazón, el tratamiento de la carne y el método exacto que se utiliza frente a la hornalla.
La milanesa argentina.(Captura)
Los ingredientes para el duelo gastronómico
Las dos recetas se estructuran sobre bases proteicas diferentes y aplican lógicas distintas para lograr su textura característica:
Para la versión argentina
1 kg de cuadrada (cortada para milanesas)
3 huevos enteros
3 dientes de ajo
Un puñado de perejil fresco picado
Un chorrito de mostaza
Sal y pimienta negra a gusto
Harina común (opcional para el primer paso) y pan rallado tradicional.
Para la versión austríaca
2 supremas de pollo grandes (tradicionalmente también se utiliza cerdo)
Huevo entero
Una pizca de sal (sin agregados aromáticos)
Harina común y pan rallado de molienda más gruesa.
El paso a paso: marinado intenso vs. técnica suelta
La gran diferencia entre ambas escuelas radica en cómo se busca que el pan se adhiera a la carne y el tipo de materia grasa que se elige para la fritura:
La escuela argentina
El secreto de nuestro clásico comienza con el marinado. Se baten los huevos junto con el ajo rallado, el perejil, la pimienta, la sal y el toque de mostaza.
Se sumergen los churrascos de cuadrada en esta preparación y se dejan descansar un buen rato para que absorban todo el sabor.
Luego, se pasan por el pan rallado aplastándolos con fuerza con la palma de la mano para que el rebozado quede bien compacto y adherido a la fibra.
La técnica del schnitzel
Las supremas de pollo (o filetes de cerdo) se cortan delgadas y se martillan bastante con una masa de cocina hasta que queden completamente finitas y homogéneas.
No llevan marinado previo: se pasan primero por harina seca, luego por el huevo batido que solamente contiene sal, y finalmente por el pan rallado grueso.
A diferencia de la nuestra, no se aplasta la carne contra el pan, sino que se reboza de forma muy sutil para que el apanado quede aireado y suelto.
El veredicto de la cocción
Mientras que la milanesa argentina es versátil y se consume tanto frita en abundante aceite como al horno, el schnitzel tradicional exige un método de cocción específico en sartén.
Se debe dorar utilizando una combinación de aceite con manteca (o grasa vacuna) a temperatura media, logrando que el rebozado suelto se infle sutilmente durante el proceso, quedando híper crujiente por fuera y tierno por dentro.
DUELO MUNDIALISTA: CÓMO ES EL FAMOSO "SCHNITZEL" AUSTRÍACO Y EN QUÉ SE DIFERENCIA DE NUESTRA MILANESA 🇦🇷🆚🇦🇹
Se viene el cruce con Austria y el debate se traslada a la cocina. Estas son las diferencias reales entre la milanesa clásica y el auténtico schnitzel: los secretos del… pic.twitter.com/k82er4dYo2
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) June 19, 2026