Cuando las temperaturas bajan y el cuerpo pide algo reconfortante, no hay nada mejor que una sopa casera. Lejos de ser un plato aburrido, estas cuatro opciones se convertirán en tus mejores aliadas durante los meses más crudos del año. Nutritivas, fáciles de preparar y económicas: conocé los secretos para que te salgan perfectas.
El invierno ya se instaló en Buenos Aires y, con el termómetro marcando mínimos, la cocina se vuelve el centro del hogar. Las sopas son el alimento ideal para recuperar energía y mantenernos hidratados, aprovechando los ingredientes de estación que encontramos en cualquier verdulería. Si buscás variedad, acá te presentamos cuatro recetas infalibles que tienen como protagonistas a la calabaza, la espinaca, el pollo y la zanahoria.
Calabaza, espinaca, pollo y zanahoria: 4 ideas de recetas de sopas para combatir el frío este invierno(Canva)
1. Sopa crema de calabaza: el clásico infaltable
Es, quizás, la preferida de todos los argentinos. La clave es el equilibrio entre el dulzor de la calabaza y un toque de especias.
Preparación: Cortá media calabaza en cubos y cocinala en una olla con un caldo de verduras. Cuando esté tierna, procesala junto con un chorrito de crema de leche o queso untable para darle cremosidad.
Tip: Sumale una pizca de nuez moscada y, al servir, decorá con semillas de zapallo tostadas o unos croutons dorados con manteca y ajo.
Calabaza, espinaca, pollo y zanahoria: 4 ideas de recetas de sopas para combatir el frío este invierno(Canva)
2. Sopa de espinaca y queso: nutrición pura
Para los días en que necesitás un aporte extra de hierro, la sopa de espinaca es una opción liviana pero muy saciante.
Preparación: Rehogá una cebolla y un diente de ajo picados. Agregá un atado de espinaca fresca lavada y cubrí con caldo. Cociná apenas 5 minutos para no perder las propiedades, procesá y añadí unos cubitos de queso mantecoso al final para que se derritan en el plato.
Tip: Unas gotas de jugo de limón al servir resaltan muchísimo el sabor de la hoja verde.
3. Sopa de pollo y vegetales: el "abrazo" al alma
Ideal para cuando el frío se siente en los huesos. Es una sopa mucho más sustanciosa que las anteriores.
Preparación: Herví una pechuga de pollo con zanahoria, apio, puerro y zapallo. Una vez que el pollo esté cocido, desmenuzalo con un tenedor y regresalo a la olla. Podés agregarle un puñado de fideos cabello de ángel o arroz para hacerla más completa.
Tip: Si le agregás un toque de jengibre fresco rallado, obtendrás un efecto termogénico natural que te hará entrar en calor al instante.
La zanahoria tiene un sabor dulce y terroso que, combinado con el método de cocción adecuado, logra una textura increíblemente suave.
Preparación: Salteá 4 zanahorias grandes en rodajas con un poco de manteca. Agregá caldo y una papa pequeña (la papa es el secreto para que espese sin necesidad de harina). Una vez todo cocido, procesá hasta obtener una consistencia homogénea.
Tip: Un toque de curry o comino la convierte en una receta de nivel profesional.
El secreto final: Para que cualquier sopa sea un éxito, el caldo siempre debe estar caliente al momento de servir y los ingredientes deben ser frescos.