La aparición en el mercado argentino de sembradoras neumáticas especiales está empujando la tendencia a los nuevos sistemas combinados, que unen la siembra y la fertilización con el trabajo de labranza de las rastras livianas.

La conjunción de los equipos es una necesidad creciente en cuanto a mejorar suelos con muchos años de siembra directa o con pisoteo por la ganadería intensiva.

Es en esos lotes donde el tándem de sembradoras y rastras brinda beneficios que los productores están valorando cada vez más.

Se trata de una tecnología que permite ahorrar tiempo y costos, ya que se pueden combinar en una sola pasada las tareas de labranza con la siembra de granos finos, pasturas o cultivos de cobertura.

Siembra y Fertilización con rastra.Interempresas

Impulso

Otro proceso que refuerza la tendencia es el retorno de los sistemas mixtos de producción, en los que se presta atención al mejoramiento de la estructura de los suelos y al control de malezas.

En esos esquemas, se están utilizando especies forrajeras que actualmente brindan un renovado abanico de cultivares, junto a las nuevas variedades de verdeos.

También se apunta a recuperar pasturas que perdieron tapiz por un pastoreo intensivo.

En el caso de las sembradoras que se montan sobre las rastras, el sistema de distribución neumática permite la recuperación de las pasturas degradadas, mediante la intersiembra de especies como trébol rojo, festuca y cebadilla, entre otras variedades.

A su vez, las tolvas sembradoras que se han lanzado en Argentina para trabajar junto a las rastras, además de facilitar la siembra, también son aptas para la aplicación de fertilizantes microgranulados.