Además de consumirse en platos dulces y salados, infusiones y bebidas, se utiliza para elaborar ingredientes como aceites esenciales, jugos, pulpas y cáscaras, y es componente de muchos productos como aromatizantes, acidificantes, gelificantes o aromatizantes.

Argentina es uno de los principales productores de limón del mundo, una fruta noble, versátil y con grandes propiedades para el bienestar y la salud con principales producciones en las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán.

Según la Organización Mundial de los Cítricos, la plataforma global con sede en Bruselas, Bélgica, que agrupa al sector de los cítricos, la producción mundial de limones fue de seis millones de toneladas en 2020, liderada por la Unión Europea (UE), con 1.871.011 toneladas. , mientras que Argentina produjo 1.471.000 toneladas y fue el principal procesador de limón del mundo, con el 70% de la molienda global.

Claramente estamos frente a una producción de calidad y cantidad siendo así como nos clasifican los mercados más exigentes mundiales. Argentina es uno de los líderes de este cítrico donde no solo es el que comanda la lista de productores de limones frescos, sino que también es un actor preponderante en la generación de los productos derivados con lo son los jugos, aceite y cáscara deshidratada.

Fábrica de Limones

La cosecha se realiza entre los meses de abril y septiembre, período en el que se comercializan en Argentina para más de 50 destinos como la Unión Europea, los países bálticos, Rusia, Ucrania, Canadá, Hong Kong, Japón, Estados Unidos, entre otros.

El cítrico nacional está certificado por estándares internacionales, que garantizan las propiedades en términos de seguridad y calidad, y tienen múltiples usos en la industria de alimentos y bebidas. Contiene vitamina C que ayuda a prevenir infecciones y enfermedades cardiovasculares y actúa como fortalecedor del sistema inmunológico, entre otros beneficios.

El limón se encuentra presente en mermeladas, jaleas, budines, pasteles y bebidas, con y sin alcohol; y, como acidificante, en yogur, queso y dulces; la pectina, que se extrae de su caparazón, se utiliza como agente gelificante, espesante, emulsionante y estabilizador, por ejemplo, en pasta de dientes; y sus extractos especiales tienen múltiples aplicaciones en las industrias cosmética y estética y farmacéutica.

Por otro lado, el aceite de limón se utiliza para aromatizar así como para otros usos como los jugos en polvo y refrescos, hasta en productos no comestibles como detergentes, perfumes, desodorantes, cosméticos y productos de limpieza; y hasta se puede utilizar en casa como limpiador natural combinado con vinagre.