Claudio Jorge Silva Villafañe, el delincuente que murió tras intentar robar una estación de servicio en La Matanza, tenía un amplio prontuario, incluídos dos secuestros extorsivos. Su apodo, Coco, le quedó después de que lo usara para identificarse en las comunicaciones con los familiares de sus víctimas.

"Disculpame, y disculpas para tu mujer también, ya está", dicen que le dijo a uno de los secuestrados antes de liberarlo. Fue al empresario Antonio Massa (41), a quien en julio de 2007 se llevaron de la puerta de su fábrica de aberturas metálicas, en Banfield.

Claudio Jorge Silva Villafañe, "Coco", en la estación donde murió (Web)

El año siguiente el secuestrado fue Cayetano De Pascale (58), en Aldo Bonzi, que estuvo en cautiverio una semana y por quien pagaron un rescate de 147 mil pesos.

Coco actuaba en banda junto a dos de sus hermanos, su cuñado y su esposa, que era la encargada de cocinar para las víctimas durante su captura. Cuando cayó, después del secuestro de De Pascale, fue condenado a 23 años de cárcel.

Pero el 17 de septiembre de 2018 aprovechó un "descuido" de la guardia policial y se fugó del penal mientras estaba en la huerta.

En su prontuario había varios robos mano armada y los dos secuestros. Su debut había sido en 1992, con el hurto de una bicicleta en Azul.

Los cargos de su condena eran "secuestro extorsivo agravado por haber logrado cobro de rescate" y "robo calificado con armas y tenencia ilegal de arma".

Desde su fuga nada se sabía de él. Hasta que el lunes a la madrugada, cuando intentó robar a mano armada una estación de servicio en La Matanza y fue asesinado por el suegro del playero, que estaba en el lugar y es policía bonaerense. El suboficial mayor Osvaldo Ramón Lamboglia (54) lo enfrentó a los tiros y terminó gravemente herido él también, al recibir tres disparos.

El secuestro de Massa

Fue el 31 de mayo de 2007, cuando Antonio Massa (41) fue a visitar a su mamá por el cumpleaños, en Lomas de Zamora. Cuando salía lo sorprendieron tres jóvenes, lo subieron a su propio auto y lo secuestraron.

Cuando se comunicaron con su familia, los secuestradores pidieron 150.000 pesos de rescate. Tuvieron al empresario secuestrado durante 4 días y lo liberaron en el mismo partido. "Disculpame, y disculpas para tu mujer también, ya está", le habría dicho Silva Villafañe. Hay versiones encontradas sobre el rescate. Algunos dicen que no se pagó, otros que fue de 40 mil pesos.

Feliz Massa, el papá de la víctima, contó después: "A mi hijo lo trataron muy bien, le dieron de comer y hasta durmió bien. Ellos me pedían dinero, pero no llegamos a nada porque yo les decía que plata no había. Este secuestro no fue al voleo, sino que a mi hijo lo venían estudiando".

El secuestro De Pascale

A Cayetano De Pascale se lo llevaron el 31 de mayo de 2008 cuando llegaba a su fábrica de guantes y elementos de protección para trabajadores de la industria, en Aldo Bonzi.

Tras una semana de estar cautivo, fue liberado después de que la familia tuviera dos contactos telefónicos con los captores y pagara 145 mil pesos. Según trascendió, el pedido inicial fue de $400 mil.

Durante el cautiverio, De Pascale estuvo vendado y escuchando cumbia a todo volumen en una casilla al fondo de la casa de Claudio y su esposa, Cinthia Vélez, que estaba embarazada de ocho meses y se ocupaba de cocinar para él.

"Coco" fue detenido en 2008 a sus 35 años en la villa San Petersburgo, de Isidro Casanova. También detuvieron a su cuñado y a su mujer. Fue gracias a que los billetes del rescate de De Pascale habían sido marcados.

Con esa plata Coco había comprado un lavarropas, un secarropas, una cocina y un caloventor, y había señado con 27.000 una casa en Villa Luzuriaga.