Por tercera vez, el proyecto de Ley de Humedales puede caer al vencerse el lapso que tiene para ser tratado en el Congreso.

Esta iniciativa regula las actividades que se pueden realizar en los humedales de la Bahía.

En 2013 y 2016 proyectos similares fueron aprobados en el Senado pero no tuvieron el respaldo de Diputados.

De acuerdo a un artículo de Wips la única manera de que no se caiga es si es tratado en las sesiones extraordinarias y de hecho distintas fuerzas políticas reclaman al gobierno que lo incluya entre los temas prioritarios a ser tratados durante el verano.

El estuario de Bahía es un humedal costero de características geográficas y biológicas únicas, considerado además uno de los más importantes de la Argentina en su tipo.

Su jurisdicción es compleja, ya que involucra dominios nacionales, provinciales, municipales, y privados.

La superficie es de 262.527 hectáreas y según el biólogo Pablo Petracci, es un sitio prioritario para la conservación de las aves playeras migratorias en el hemisferio.

Allí se alojan especies en peligro de extinción como la gaviota cangrejera o los anillos de salicornia, pero es altamente vulnerable, debido a que tiene una tasa de renovación de agua muy baja.

Se trata de ecosistemas de gran diversidad biológica que cubren el 22 % del territorio argentino y que proveen de agua, hábitat, alimento y refugio.

Además, amortiguan inundaciones, sequías, estabilizan costas y evitan la exportación de sedimentos y nutrientes, entre otras cosas.

Según advierten relevamientos de organizaciones ambientalistas, en los últimos 300 años se perdieron en el mundo el 87 % de los humedales, y puntualmente el 35 % desde 1975 hasta hoy.