Marcelo Reatuzo publicó en Facebook una carta abierta a "los que deciden" que se volvió viral rápidamente.


“Soy un ciudadano común; pero indirectamente pertenezco a la familia del Hospital Pintos desde hace 30 años; por lo tanto a mí no me la cuentan. Durante todo ese tiempo he visto como los trabajadores del hospital lo han venido sosteniendo con un particular esfuerzo; luchando la mayoría de las veces contra la desidia política de turno. Pero ahora, que las papas queman, se acuerdan (nos acordamos) de ellos. Pero lamentablemente ahora es tarde; no se puede lograr en unos meses lo que se debió construir en años”, así arranca la carta publicada por el azuleño para graficar la complicada situación que atraviesan los profesionales de la salud de Azul.

“Creo que de más está decir que los médicos de los hospitales públicos son los que realmente trabajan por vocación. Nunca su trabajo estará bien remunerado; sencillamente porque no puede ser mensurable en dinero. En lo particular, conozco personalmente a los pocos terapistas de UCE-UTI del hospital Pintos, que la están peleando en este momento. He compartido buenos momentos con ellos. Son todas personas hermosas de espíritu. Los he visto trabajar; cansados pero felices; los he visto hacer los pases de guardia, casi siempre a las corridas y muchas veces yendo o volviendo del Sanatorio Azul”, continúa el texto.

“Los médicos terapistas activos, no alcanzan a cubrir una semana de guardias; son menos de siete, por lo que deben redoblar esfuerzos para cubrirlas. Pero nunca se quejaron. Se cubren entre ellos como pueden. Van a la Terapia aunque no les toque cuando hay necesidad urgente. Hay colegas de otras especialidades que los están ayudando, PERO NO ALCANZA. Habrá conciencia de que si uno de ellos se enferma, ¿no se puede ir al depósito a buscar otro? Se tendrá noción de, ¿qué abismo tenemos adelante ? No Estoy seguro de que sea así”.

“Se me estruja el corazón, cuando los escucho comentar las vicisitudes de su “trabajo”. Se nota la angustia en su tono de voz. Ya no dan más ! Muchas veces terminan llorando. Aún así asumen la enorme responsabilidad de decidir acciones que a su criterio sean lo mejor para la salud de sus pacientes; y un pedacito de su alma muere con cada uno que se les va. Están trabajando con la muerte soplándoles la nuca, perdón por la expresión, pero es así”, escribe el vecino de Azul.

Para cerrar, Reatuzo describe la dolorosa situación de los médicos atendiendo a otros médicos enfermos: “Y a todo esto hay que sumarle que están atendiendo a los colegas que hasta hace días tenían trabajando a su lado. Ayer partió uno de ellos; ahora mismo están luchando para ayudar a otro; eso debe ser TERRIBLE! Yo no sé de qué manera se puede mejorar la situación. Están las personas indicadas para hacerlo. A juzgar por los resultados no parecería ser la prioridad Nº 1, cuando la situación creo que así lo amerita. Un párrafo aparte merecería el comportamiento de la gente que no se cuida, generando esta situación casi apocalíptica. Como siempre en estos casos, nos encomendamos a Dios; y en mi caso, rezo por el sufrimiento de los enfermos y por el alma de los que se fueron”.




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