Luego de que Alberto Fernández informara que se permitirían excepciones al aislamiento social y obligatorio en ciudades más chicas del interior, el gobierno de la provincia de Buenos Aires solicitó a los intendentes que confeccionaran una lista de pedidos para flexibilizar la cuarentena.

Esta semana, el municipio de Azul recopiló las necesidades de los azulejos y mandó los 53 pedidos realizados por vecinos del partido. Entre las excepciones solicitadas aparecen algunas perlitas que cuesta entender cómo llegaron hasta la gobernación bonaerense.

Entre las curiosidades de la carta enviada por el intendente Hernán Bertellys a Axel Kicillof aparece una vecina que solicitó realizar reuniones "de no más de 150 personas" hasta otra una empleada del hospital municipal que pide que "impidan el ingreso a la ciudad".

Otra vecina manifestó un pedido de "refuerzo de aislamiento", mientras que una vinería pidió ser exceptuada del aislamiento social y obligatorio. También, aparecen dos pedidos para salir a correr. 

La carta enviada a la gobernación tiene la firma del intendente Hernán Bertellys.

Algo que llama la atención del texto enviado a la gobernación provincial incluye a es que muchos vecinos piden que sus rubros sean excluidos del DNU, pero no se aclara a que se dedican.

Al revisar el texto, que se puede leer completo en esta nota, cuesta entender porque no se centralizaron las demandas por rubros o a través de entidades de comerciantes como CEDA para unificar excepciones comerciales. Tampoco se entiende la falta de "filtro" del municipio a la hora enviar los pedidos a Kicillof.