Este miércoles, una pareja fue víctima de un robo en la puerta de la casa de su hija, en Sarandí, cuando estaban a punto de ingresar junto a su nieto. El matrimonio estacionó el auto enfrente al domicilio, y cuando se disponían a cruzar la calle fueron abordados por una banda de delincuentes.

//Mirá también: Roban un auto y se llevan la historia clínica de un niño con discapacidad

Eran cerca de las 19 h, cuando un auto rojo estacionó con violencia al lado del Renault Sandero, que finalmente fue robado. Descendieron tres hombres, que ni se percataron de la presencia del chico, y de inmediato revisaron a las víctimas, obligándolas a entregarles las pertenencias, entre ellas, las llaves del auto.

El que consiguió las llaves corrió a encender el vehículo, mientras los otros continuaban intentando robarle todo a los abuelos del menor. El episodio completo duró alrededor de 50 segundos desde el momento en que frenaron hasta que se dieron a la fuga. El niño, por su parte, no pudo reaccionar y quedó en shock al costado, como testigo de la escena.

Si bien la familia ya radicó la denuncia, todavía no tuvo novedades del auto. “Yo siempre le digo a mi hijo que si a papá o a los abuelos les pasa algo, que se mantenga al costado, que no se meta”, dijo a los medios la mamá del chico.

“Hace unos días agarraron a un chico acá, de la misma manera, cuando recién estacionaba”, agregó la mujer, quien asegura que este tipo de episodios son cuenta corriente en la zona.

Misma metodología, en La Matanza

Recientemente, en Isidro Casanova, un joven vivió un intento de robo de similares características, cuando estaba esperando adentro de su auto estacionado, y de repente frenó otro vehículo para abordarlo. En ese caso, afortunadamente, la historia tuvo otro final.

//Mirá también: Mató a un hombre en el colectivo de una puñalada y la Justicia lo declaró inimputable

Los tres delincuentes se bajaron del auto y le apuntaron a la víctima, quien salió corriendo, atemorizado. Cuando los ladrones entraron al auto se dieron cuenta que el muchacho, que se escapó de la escena, se había llevado las llaves, por lo que el robo resultó frustrado.