Unos 770.000 alumnos de sexto grado de 23.000 escuelas primarias serán evaluados en diciembre a través de las pruebas estandarizadas Aprender 2021 y en 2022 les tocará a los del nivel secundario, según acordó este miércoles el Consejo Federal de Educación (CFE).

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Con una inversión de unos 200 millones de pesos, en la última semana de agosto habrá una prueba piloto de las Pruebas Aprender sobre unos 138.000 chicos de 2782 escuelas. Y la prueba definitiva sobre los 770.000 será en la primera quincena de diciembre en 23.000 establecimientos.

Las pruebas, que se abordarán de forma censal y se realizarán en la escuela primaria serán sobre lengua y matemática y sus resultados se conocerán en mayo de 2022. Estará acompañadas por cuestionarios complementarios a equipos directivos y estudiantes que contextualicen cómo se dieron los procesos de aprendizaje en el marco de la pandemia.

Reunión del Consejo Federal de Educación. (Foto: Prensa Ministerio de Educación)(Foto: Prensa Ministerio de Educación)

Esta prueba será sólo una de las quince herramientas que contempla el flamante Plan Nacional de Evaluación 2021-2022 que fue aprobado por unanimidad por el Gobierno nacional y los ministros de Educación de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires en el marco del CFE.

Tras la reunión, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, presentó los resultados alcanzados tras seis meses de discusión en el CFE. “Este plan permitirá sistematizar y valorar evidencias sobre la situación de la educación primaria y secundaria en Argentina”, dijo.

El funcionario explicó que se incorporará una batería de herramientas de evaluación debido a que no se está en un escenario de “normalidad” sino más bien de “excepcionalidad” del sistema educativo por la pandemia que acentuó “desigualdades que ya existían”.

Este plan se divide en cuatro dimensiones de evaluación: la enseñanza; el aprendizaje; los cambios en la organización y funcionamiento escolar; y las trayectorias escolares de los estudiantes.

Gabriela Diker, secretaria de Evaluación Educativa, y Axel Rivas, presidente del Consejo de Calidad en la Educación, coincidieron en que este nuevo enfoque multidimensional permitirá analizar mejor el fenómeno educativo para “comprender con la mayor complejidad e integralidad posibles la situación real de la educación en el país”.

Diker señaló que hay “muchos elementos” que son necesarios considerar para la aplicación de un operativo como las pruebas Aprender en los tiempos por los que atraviesa la Argentina por el impacto de la pandemia.

En ese sentido, señaló que la cobertura nacional de las Aprender fue del 70,8% de los alumnos en 2016; 74,9% en 2017; y 78,7% en 2018. “Pero hubo notables brechas entre jurisdicciones en esos años”, dijo Diker.

En Río Negro, por ejemplo, la cobertura fue del 64,7% en 2016; 75,4% en 2017; y 74,2% en 2018. Hubo otras jurisdicciones como Córdoba, Catamarca, La Pampa y La Rioja con mucha mejor performance; y otras como Neuquén y Misiones con peores indicadores.

Por ello, Diker dijo que la cobertura en la aplicación de estos operativos de carácter censal es costosa y aún en su mejor versión, hubo un 21,3% de estudiantes que no respondió a la evaluación en el promedio nacional.

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Con esos antecedentes, hacer esta evaluación estandarizada en pandemia y con presencialidad diferenciada según los parámetros epidemiológicos de cada zona del país expone una mayor complejidad para alcanzar niveles de participación que permiten tener una fotografía más acaba respecto de cómo está la educación.

Reunión del Consejo Federal de Educación. (Foto: Prensa Ministerio de Educación)(Foto: Prensa Ministerio de Educación)

Como estas pruebas se realizan en forma simultánea en una misma jornada a los 770.000 estudiantes, la presencialidad es una condición clave para que el operativo pueda tener un mayor nivel de éxito. Y, al menos por ahora, en las escuelas que tienen sistemas de clases presenciales, la presencialidad no supera el 81% a nivel nacional.

Trotta señaló en ese sentido que la pandemia generó circunstancias excepcionales para el funcionamiento del sistema educativo, por lo que ahora “más que nunca es necesario profundizar la implementación de evaluaciones con una mirada integral, que considere y articule información sobre las distintas dimensiones de la educación”.

El ministro explicó que esta evidencia es clave para definir políticas educativas que permitan asegurar el aprendizaje a todas las chicas y chicos y agregó: “El plan propone una variedad de enfoques, estrategias, componentes e instrumentos para una evaluación más amplia”.

Sobre las pruebas Aprender como único mecanismo de evaluación del sistema, Diker afirmó que “es necesario superar la reducción de la evaluación de la calidad educativa al desempeño en pruebas estandarizadas”.

Por la corresponsalía de Buenos Aires.