El proyecto de ley de Aporte Solidario y Extraordinario a las grandes fortunas obtuvo este miércoles a la madrugada media sanción en la Cámara de Diputados, con 133 votos a favor, mayormente de oficialismo, y 114 en contra.

Al voto a favor del oficialismo se sumaron los dos de los interbloques federales (con excepción de Graciela Camaño). Por otro lado, Juntos por el Cambio lo rechazó, aunque dos diputados jujeños, Gabriela Burgos y Jorge Rizzotti, acompañaron al oficialismo.

Antes de la medianoche del martes, Máximo Kirchner, principal impulsor del proyecto junto a Carlos Heller, comunicó que debería aislarse preventivamente, ya que se acababa de enterar que un contacto estrecho había dado positivo de coronavirus.

Además, a la sesión la presidió la mayor parte del tiempo Álvaro González, vicepresidente primero de la Cámara Baja e integrante de Juntos por el Cambio, porque el presidente del cuerpo, Sergio Massa, había sido aislado preventivamente por un caso cercano de Covid-19. Pero después retomó la conducción tras confirmarse un tercer hisopado negativo que lo dejaba fuera de riesgo de haberse contagiado.

Opiniones cruzadas

Mario Negri, jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, calificó el proyecto como “ineficaz por más que tenga un nombre bonito y sea épico”.

“Al pobre ministro (de Economía (Martín Guzmán) lo han mandado a que se vista de paladín de ajuste y acá están los Robin Hood”, sumó.

“Acá no perseguimos fortunas ociosas multimillonarias, de acá la mayoría son laburantes. Con la devaluación de nuestra moneda, ¿qué es multimillonario, el que tiene una Pyme?, ¿el que tiene cinco centros mecanizados, que salen un millón de dólares cada uno? ¿Y si tiene un tambo con 100 vacas, un galpón, una camioneta y un tractor? Y después le vamos a ir a buscar las retenciones también”, expuso Negri.

Por su parte, Heller aseguró que la iniciativa “no está pensada contra personas determinadas, no es una confrontación. Al contrario, por eso le incluimos el sentido de solidario y extraordinario. Y es por única vez”.

Y detalló que lo pagarán “menos de 10.000 personas, lo que equivale al 0,8% de los contribuyentes y 0,02% de la población argentina”. “Es una falacia que afecte a las Pymes y a la producción”, agregó.