La 44ª edición del Dakar fue, sin dudas, maravillosa. Con inicio y llegada en Yeda, Arabia Saudita, y una disputa deportiva increíble en todas las categorías, coronó al catarí Nasser Al-Attiyah (Toyota) en Coches y al británico Sam Sunderland (Gas Gas) en Motos, las dos principales divisiones. También, al francés Alexandre Giroud (Yamaha), en Quads; al ruso Dmitry Sotnikov (Kamaz), en Camiones; al chileno Chaleco López, en Prototipos ligeros; y al estadounidense Austin Jones, en SSV.

Sobresaliente fue también lo de los competidores argentinos; el segundo puesto del debutante mendocino Francisco Moreno en Quads, así como el cuarto lugar de su coterráneo Orlando Terranova en Coches, ambos incluyendo victorias de etapas, se constituyeron en los resultados globales más importantes.

Pero además hubo notables actuaciones parciales de otros pilotos y navegantes nacionales, con Kevin Benavides (KTM) como protagonista en la batalla de Motos, prácticamente hasta el final, y su hermano, Luciano Benavides (Husqvarna), en definitiva el mejor nacional clasificado (puesto 13).

Por demás relevante fue lo de Lucio Álvarez, también con Toyota, y Sebastián Halpern (Mini). En la mayor parte del evento, hicieron posible que hubiera tres argentinos entre los 10 primeros de Coches. Y cabe la mención especial para Juan Cruz Yacopini, quien navegado un año más por su padre, Alejandro, y también con Toyota, fue capaz de quedar entre los mejores 20.

La seguridad y la demanda de la navegación, dos puntos fuertes de esta edición

El énfasis puesto en la seguridad por parte de ASO, la empresa propietaria y organizadora del Dakar, dio sus frutos entre los competidores; no hubo que lamentar víctimas ni heridos de consideración, en una carrera que se sabe es peligrosa por naturaleza; como lo es el deporte motor en general, pero más aún en esta prueba de rally-raid, que es llamada “la más dura del planeta”.

Cuarto lugar en Coches para Orly Terranova, navegado por el español Dani Oliveras. 16° Dakar para el mendocino, que superó sus mejores resultados de 2013 y 2014, en los que había sido quinto. Foto: Julien Delfosse

La demanda de la navegación en los cinematográficos desiertos saudíes fue otro gran mérito de la concepción de esta 44a edición, dirigida por el francés David Castera, con la valiosa cooperación del argentino y cordobés Pablo Eli, entre otras personas del equipo que diagramó el itinerario.

El mismo conocimiento, capacidad y compromiso de la familia Eli, que sentaron oportunamente las bases para la llegada del Dakar a América del Sur en 2009, y sostuvieron el magno evento durante más de una década en este continente, buscan ahora con firmeza un lugar para Argentina en el nuevo Mundial de Rally-Raid de la FIA y FIM desde 2023.

Las economías regionales de los lugares por los que atraviese una nueva fecha internacional de nuestro país verán, como pasó con el Dakar, el enorme beneficio que representa la realización de una carrera semejante. Ojalá las autoridades nacionales y provinciales acompañen, siendo conscientes de esto.

El Pato Silva tuvo problemas en la Etapa 11 y no pudo arribar al final. Sin embargo, su esfuerzo y el de sus compañeros de equipo fue muy meritorio.

Volviendo al Dakar 2022, sí hubo que lamentar heridos graves y un fallecimiento, pero en lo contextual. Fue lo relacionado con las lesiones sufridas por el francés Philippe Boutron, en un suceso que el gobierno saudí catalogó de “accidente” mientras que su par francés describió como “atentado”. A la vez, también la muerte del mecánico francés Quentin Lavalée, del equipo PH Sport, en el marco de un siniestro de tránsito ocurrido el último día del rally entre el vehículo que manejaba y otro particular.

Autos: Toyota, favorita y contundente vencedora con Al-Attiyah

En la categoría de Coches, Toyota confirmó su candidatura, con un formidable desempeño de la nueva Hilux T1+, V6 naftera biturbo. La tripulada por el catarí Al-Attiyah y su navegante francés Mathieu Baumel picó en punta y fue incrementando diariamente su ventaja en la primera semana de carrera. Cuando el margen sobre el francés Sebastien Loeb llegó a ser de casi una hora, la Hilux de Al-Attiyah aún no había tenido ningún problema mecánico.

Solo en el comienzo de la segunda semana una falla en la transmisión hizo preocupar a Al-Attiyah, hasta entonces tres veces ganador del rally (2011, 2015 y 2019), quien no obstante, una vez que la escuadra Toyota Gazoo Racing SA revisó y reparó el vehículo, fue sin mayores inconvenientes rumbo a su cuarto triunfo; el segundo con la marca y el primero en el mundo árabe, algo por demás significativo para el hombre de Qatar. En ese mismo sentido, simbólico fue el tercer lugar del local Yazeed Al-Rajhi, también con Toyota.

Mientras tanto, Audi celebró el estreno de su vanguardista tecnología híbrida para rally-raid con victorias de etapa de sus tres pilotos, Carlos Sainz, Stephane Peterhansel y Mattias Ekström; sin embargo, como era previsible, la confiabilidad no fue suficiente como para que alguno de ellos peleara en la clasificación general.

A pesar de lo innovador del Audi RS Q e-tron, Peterhansel, máximo ganador en la historia del Dakar con 14 coronas, no pudo contar con un coche fiable para intentar superar su récord.

Les pasó a casi todos los equipos de fábrica que entraron de lleno al Dakar; quizá no tanto a Porsche y Peugeot, que cuando se involucraron con el entonces París-Dakar en los ´80, lo que hicieron fue adaptar sus desarrollados coches de rally para la más específica disciplina rally-raid. Como sea, Audi se perfila como el más firme contendiente de Toyota en la próxima edición.

Motos: la disputa más intensa y con final totalmente abierto

Un año más, la categoría de Motos mostró la más abierta disputa y hasta el último especial. El Dakar está exhibiendo esto desde que dejó de tener vigencia uno de los duelos más parejos y excluyentes de la historia del rally, el que animaban el español Marc Coma y el francés Cyril Despres.

En 2022, unos 10 pilotos estaban en condiciones de ganar; y fue Sunderland con su Gas Gas quien mostró más constancia, menos errores... ¿Y más fortuna también? Lo cierto es que el británico demostró ser capaz de una nueva victoria (con otra marca, aunque Gas Gas sea satélite de KTM), la segunda después de la que obtuvo en América del Sur, en 2017.

Sam Sunderland, de 32 años. Bicampeón en Motos. El único británico hasta hoy que logró vencer el Dakar.

¿Algo más para destacar en Motos? Indudablemente, la confiabilidad de Yamaha que, sin embargo, no pudo cristalizarse en un podio. Sin fallas importantes, las máquinas del constructor de origen japonés podrían haberse reencontrado incluso con el triunfo (la última victoria de la marca fue con Peterhansel en 1988), fundamentalmente a través de Adrien Van Beveren.

Pero, a pesar de mostrar una gran determinación, el francés se quedó solo hacia el final de la carrera, cuando retomó la punta; sus compañeros fueron abandonando por errores propios o retrasándose -entre ellos el bravo botsuano Ros Branch-. Así, y cuando la carrera entraba en sus últimos días, le tocó abrir la ruta por ser el líder provisional, pero sin ayuda de compañeros de equipo, lo que le hubiese facilitado las cosas, como pasaba entre los contendientes de Gas Gas, asociado con el esfuerzo de KTM, y Honda.

Pasó otra edición del Dakar. Por demás atractiva, colmada de aventura, incluso de espíritu amateur, no solo por los modestos debutantes de cada año, o el renovado desafío de los pilotos de Motos y Quads que compiten en “Original by Motul” (solos, sin asistencia), sino también por las más de 140 tripulaciones que animaron el Dakar Classic, una joya de travesía dentro del evento, en muchos casos vivida en familia, en pareja o entre amigos, a bordo de auténticas reliquias originales o réplicas de ensueño, que se retrotraen a los vehículos de todas las categorías que construyeron la leyenda del rally-raid más famoso.

¡Reviví el Dakar 2022, a través de las mejores imágenes que dejó la 44a edición de la competencia!