“Con 108 diputados de manera presencial y remota declaro fracasada la sesión especial convocada para el día de la fecha”. Lo anunció a las 12.17 el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. De esta manera, cayó la sesión, que había sido convocada para las 11.30 para tratar la prórroga del régimen de promoción de biocombustibles, por pedido de Juntos por el Cambio (JPC), Córdoba Federal y otros bloques opositores.

La sesión se cayó porque el oficialismo no se conectó al sistema remoto de sesiones, que rige desde mayo de 2020. Pero tampoco se conectaron otros diputados, que son aliados del FDT, como la neuquina Alma Sapag, que está en contra de la prórroga por considerar que perjudica a su provincia, que es petrolera; y los integrantes del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo (UFD), que preside el mendocino José Luis Ramón y al que en el cambiemismo tildan de “segunda marca del oficialismo”.

De cualquier manera, también se ausentaron diputados de JPC, cuando se suponía que debían estar todos.

El presidente de este interbloque opositor, Mario Negri, argumentó al respecto: “Nosotros éramos muy conscientes de que era difícil alcanzar el número, independientemente de la situación de algunos legisladores nuestros en particular, que están esperando el resultado negativo [del hisopado por Covid-19]; tres, de Santa Fe, que no han ingresado, y tres legisladores más”.

En tan solo cinco meses, el Frente de Todos (FDT) dio un giro de 180 grados sobre este asunto. En octubre, con bombos y platillos, el Senado apoyó por unanimidad la prórroga del régimen, que rige desde la presidencia de Néstor Kirchner, hasta el 31 de diciembre de 2024.

Pero ahora, el Gobierno ya no quiere extender dichos beneficios y propone una ley sustituta, respecto de la cual aún no hay presentado formalmente un proyecto, y por el oficialismo se rehusa a tratar la media sanción en Diputados.

“¿Qué pasó en estos cinco meses?”, se preguntó Negri, ya en las llamadas “manifestaciones en minoría”, que son los discursos que se pronuncian en una sesión sin validez legal. El radical destacó la importancia para Córdoba de esta prórroga y dijo que “pocos casos se recuerdan de una ley que fue reivindicada” en un gobierno del mismo signo político que gobierna hoy que termina siendo rechazada, y sancionada “en el Senado, que preside la vicepresidenta [Cristina Fernández], viuda de quien era el presidente que impulsó en ese momento la necesidad de esto [Néstor Kirchner]”.