Las sesiones de entrenamiento se suspendieron luego de que una tapa de alcantarilla casi provoque un grave accidente a un automovilista.


En la antesala del cuarto Gran Premio de la actual temporada de Formula 1, un pequeño detalle casi produjo estragos. Sucedió en el circuito urbano de Bakú, donde George Russell se encontraba realizando la sesión de entrenamiento hasta que una tapa de alcantarilla lo obligó a salir.

Tras levantarse unos centimetros del nivel del suelo, esta impactó con la parte inferior del chasis, provocando que varias partes del monoplaza salgan despedidas. La bandera roja se vio al instante, cuando habían transcurrido solo 12 minutos de la sesión, y tan solo Ferrari pudo realizar algunas vueltas.

Luego del incidente, los encargados de mantenimiento tuvieron que revisar todas las tapas y el estado de la pista, suspendiendo de esta forma los entrenamientos. Por su parte, el campeón de Formula 2 se encuentra bien, aunque el auto tuvo que ser retirado en grúa y su chasis tendrá que ser reemplazado, por lo que el piloto de Williams no podrá correr hasta el sábado.

El campeón de Formula 2 de solo 21 años no comenzó la temporada con el pie derecho, ya que además del incidente no pudo participar de la tradicional rueda de prensa el jueves por estar enfermo. Además, tanto él como su compañero de escudería, el polaco Robert Kubika, terminaron últimos en las tres carreras anteriores (sin contar aquellos pilotos que no pudieron completar el circuito).





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