Cuando el avión en el que viajaba hacia la Argentina tuvo que aterrizar de emergencia en Colonia tras una avería en el sistema eléctrico, la visita de la canciller alemana Angela Merkel a la Argentina en marco del G20 estuvo en peligro. Sin embargo, finalmente concurrió a la última parte de la cita. Y aunque dispuso de menos tiempo en Buenos Aires que el resto de los mandatarios, se hizo tiempo para disfrutar de algunos placeres porteños.

Ángela Merkel comió en una típica parrilla argentina.

Por ejemplo, el sábado por la noche se hizo una escapada hasta la reconocida parrilla Don Julio, en Palermo, para no perderse de probar el asado, una de las comidas más elegidas por quienes visitan nuestro país. Quienes atendían el restaurante quedaron revolucionados por la inesperada presencia, y a la salida, en la esquina de Gurruchaga y Guatemala, la esperaba una multitud de curiosos que buscaban sacarse una foto con ella.

Según contó el diario La Nación, otras de las personalidades que acudieron al encuentro de los líderes también se pasearon por algunos locales causando sorpresa. Máxima Zorreguieta, reina de Holando, irrumpió en la heladería Freddo en Recoleta, y el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed ben Salman, comió en la reconocida parrilla La Cabrera.