La recuperación sin explicación médica de un niño cordobés que cuando tenía 11 meses quedó en estado vegetativo y con problemas neurológicos severos tras sufrir un accidente vial, y de una niña sanjuanina que a los 8 años fue brutalmente golpeada por su madre y su padrastro, hicieron posible que Brochero sea proclamado santo.

El cura fue beatificado el 14 de septiembre de 2013 por Benedicto XI, luego de que el Vaticano diera por aprobado el primer milagro atribuido al sacerdote cordobés.

El papa Francisco canonizó hoy al Cura Brochero en el Vaticano, tras autorizar la promulgación del decreto que reconoció el segundo "milagro“ por la intercesión del llamado "cura gaucho“.