El defensor español Álvaro González le reclamó al árbitro que el argentino no respetó los protocolos por coronavirus y lo escupió en la cara (el VAR no advirtió la situación).


El primer tiempo del clásico PSG-Olympique de Marsella, en el Parque de los Príncipes, tuvo un final anunciado. Es que comenzó muy caliente, con muchas patadas y cinco amonestados, y terminó al límite del reglamento, con una pica entre Ángel Di María, Álvaro González y Neymar.

La polémica se originó cuando el defensor español le advirtió al árbitro que recibió un escupitajo en la cara por parte del argentino, quien habría incumplido el protocolo por coronavirus, mientras que el brasileño saltó rápidamente en defensa de su compañero y acusó al rival de racista.

“Racismo, no”, fueron las palabras de Ney. ¿Y el VAR? No advirtió ninguna de las situaciones en cancha.

Fuente: Noticias Ligue 1




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