Las acciones argentinas en Wall Street suben hasta 15,4, mientras que los bonos en dólares saltan hasta 13,8 por ciento.


El mercado recibió con entusiasmo y fuertes subas los detalles de la nueva propuesta que elaboró el ministro de Economía, Martín Guzmán, para tratar de lograr un acuerdo con los acreedores privados para reestructurar deuda de alrededor de 65.000 millones de dólares, mientras que desde el Gobierno nacional se aclararon de remarcar que “esta es la última oferta”.

El beneplácito de los inversores se materializó temprano, con el arranque de las operaciones en Wall Street. Allí, las acciones de las empresas argentinas emprendieron las negociaciones de este lunes con saltos superiores al 15 por ciento.

REUTERS/Lucas Jackson/File Photo

Los papeles del Grupo Galicia lideran la tendencia con un salto de 15,4 por ciento, seguidos por los de Banco Francés (13,7), Banco Macro (10,8%), Supervielle (10,8%), y Transportadora Gas del Sur (8,1%), entre otros. Las ganancias se enmarcan también en una jornada positiva para los mercados de referencia, donde el índice Dow Jones sube 1,7 por ciento.

Los bonos argentinos también operaban con importantes alzas: el discount 2033 bajo ley extranjera avanzaba 13,8%, mientras que los otros títulos valores soberanos en dólares ganaban entre 3,4 y 5,5 por ciento.

La misma reacción refleja el mercado local, donde el índice Merval que agrupa las acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanza 6,5 por ciento, en el arranque. En la plaza doméstica, la tendencia la lideraba Banco Galicia, con subas de 11,4 por ciento.

En la Bolsa local, subían todas las posiciones: las del banco Supervielle avanzaban 9,1; las del Macro, 8,1% y las de Transportadora Gas del Norte, 6,7%, entre otras.

“En tanto, el Riesgo País de la Argentina retrocedía con fuerza y, antes del mediodía, perdía 111 puntos básicos (4,4%) hasta ubicarse en 2.433 unidades”.

Temprano, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se refirió a la nueva propuesta del Gobierno nacional para tratar de cerrar las discusiones con los acreedores privados con posiciones en moneda extranjera.

Resaltó el “esfuerzo de la Argentina para tratar de llegar y estirarse a esta última oferta” y aseguró que en el Gobierno están “conformes con todo el trayecto, con toda la tarea realizada”.

Esperemos que los acreedores tomen consciencia de cuál es la situación que tiene nuestro país, que nosotros queremos afrontar estas deudas pero no lo vamos a hacer dejando girones de soberanía en el camino o haciendo insostenible la deuda, sobre todo en el marco de un proyecto de desarrollo que queremos para salir adelante”, dijo el ministro coordinador en declaraciones a radio 10.

El nuevo esquema para reestructurar los bonos recibió elogios, incluso del exministro de Finanzas durante el gobierno de Cambiemos Nicolás “Toto” Caputo.

“Con niveles de NPV (valor presente neto) aceptables para los acreedores y acordes a las posibilidades del país. Muy buen diseño de los incentivos, desalentando el ser holdout. Una propuesta justa que debiera tener una alta participación”, planteó el exfuncionario de Mauricio Macri.

Foto: AGUSTIN MARCARIAN / AFP.

Sin embargo, no coincidió con esa visión el exministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay, quien opinó que el nuevo plan representa “un manual de cómo NO se debe negociar”.

Fue la cuarta última propuesta : promesa de pagos por US$ 15.000 millones más que en la primera. Más que un precedente mundial, un manual de cómo NO se debe negociar”, cuestionó Prat Gay.

La primera reacción de los bonistas

El primer grupo de bonistas en pronunciarse respecto al nuevo plan del Gobierno fue el denominado Gramercy y Fintech Advisory, parte del Argentina Creditor Committee, quien consideró que se acepta con “beneplácito” el ofrecimiento.

Nosotros esperamos apoyar la oferta de Argentina, ya que proporciona la sostenibilidad de la deuda que es crucial para el crecimiento económico duradero, alto e incluso”, plantearon a través de un comunicado.

Sin embargo, todas las miradas se centran en la respuesta que dará el grupo que representa a los bonistas más duros. Se trata de los grupos Ad Hoc y Exchange, que poseen posiciones de la deuda reestructurada en 2005 y 2010, y que lidera BlackRock.

La nueva oferta

El Gobierno Nacional presentó el domingo su nueva propuesta de canje de deuda, una enmienda a la oferta de reestructuración de deuda pública en moneda extranjera bajo legislación extranjera y extendió el plazo de adhesión hasta las 17 (hora de Nueva York), del próximo 4 de agosto.

La nueva oferta de canje se formalizó este lunes ante la Securities Exchange Commission (SEC), la autoridad de títulos valores de los Estados Unidos.

En un comunicado, se señala que “se enviará en los próximos días al Congreso de la Nación un proyecto de ley para reestructurar la deuda pública en moneda extranjera bajo ley argentina en condiciones equitativas al canje propuesto para la deuda en moneda extranjera bajo ley extranjera”.

La propuesta indica que “la Argentina revisará los términos y condiciones de la Invitación principalmente para aumentar la contraprestación a ser recibida por el canje de Bonos Elegibles.

Martín Guzmán, ministro de Economía de la Nación. Foto: Fuentes varias / AFP.

Esto se aplicará mediante ciertas reducciones de capital, aumentos de cupones y vencimientos más cortos sobre los Nuevos Bonos que se ofrecen (tal como se define a continuación) y a través de un bono denominado en dólares estadounidenses con vencimiento en 2030 (los “Bonos 1,00% 2030 en USD”) o un bono denominado en euros con vencimiento en 2030 (los “Bonos 0,500% 2030 en USD”) que se entregará como contraprestación por cualquier interés devengado e impago desde la última fecha en que se abonaron los intereses en virtud de los Bonos Elegibles hasta el 22 de abril de 2020 exclusive”.

Más adelante, se señala que se busca “permitirles a los tenedores de los Bonos Elegibles denominados en Euros o denominados en Francos Suizos elegir los Nuevos Bonos denominados en USD, sujeto a los procedimientos de prioridad de aceptación y los límites de los bonos”.

La iniciativa argentina plantea “permitirles a los tenedores de Bonos Elegibles emitidos en virtud del Contrato de 2005 canjear dichos Bonos Elegibles por Nuevos Bonos a ser emitidos en virtud del Contrato de 2005; e incluir umbrales de participación mínima como condición para la consumación de la Invitación, cuya condición la República no puede dejar sin efecto”.

El comunicado oficial del Palacio de Hacienda remarca que “desde que se lanzó la invitación por primera vez el 21 de abril de 2020, la República mantuvo numerosas rondas de interacciones con representantes de la comunidad inversora y sus asesores.

A lo largo de este proceso, la República tomó nota de la amplia y variada gama de opiniones de los inversores sobre los diferentes aspectos económicos y de documentación de la invitación. Las revisiones a la invitación se realizarán en cumplimiento de estas interacciones para alentar la participación de los inversores de Argentina.

Junto con los US$1.900 millones de pagos de interés desembolsados por la República entre diciembre de 2019 y abril de 2020, los compromisos adicionales propuestos por Argentina en virtud de los términos revisados de la invitación dejan en evidencia la voluntad y buena fe de la República de permanecer comprometida con la comunidad financiera internacional, la cual puede tener un papel importante en la recuperación económica de Argentina”.

La propuesta señala taxativamente que “la República extenderá el vencimiento de la Invitación hasta las 5:00 p.m., hora de la Ciudad de Nueva York, del 4 de agosto de 2020 (el “Vencimiento”).

Los nuevos bonos propuestos por el Gobierno Argentino serán emitidos de acuerdo con el siguiente esquema: *Bonos amortizables con cupón creciente en dólares estadounidenses con vencimiento en 2030: US$13.800 millones.

*Bonos amortizables con cupón creciente en euros con vencimiento en 2030:U$S 3.100 millones.

*Bonos amortizables con cupón creciente en dólares estadounidenses con vencimiento en 2035:US$23.000 millones.

*Bonos amortizables con cupón creciente en euros con vencimiento en 2035:U$S2.800 millones.




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