El mandatario usó algunos de los temas en actos oficiales.


La ira de los legendarios Rolling Stones cae sobre Donald Trump, como si el presidente estadounidense no tuviese suficientes problemas en vista de una reelección, que aparece cada vez más cuesta arriba, además de la pandemia y de la agitación contra el racismo.

Mick Jagger y sus compañeros esta vez se pusieron serios, sin bromas, y amenazan con demandar al magnate si continua usando sus geniales acordes musicales para agitar a sus seguidores.

Esto también es consecuencia de la desafortunada manifestación de Tulsa, Oklahoma, que se suponía que marcaría el renacimiento de Trump y que en cambio se convirtió en un fiasco de pocos asistentes, con una secuela de controversia sin fin. Un evento con alto riesgo de contagio de Covid-19, en plena protesta contra el racismo, con lo que la legendaria banda de rock no deseó no tener nada que ver.

En cambio en Tulsa, con el fin de mantener la temperatura alta en la arena, el presidente decidió volver a proponer las notas de “You Can’t Always Get What You Want” (“No siempre se puede obtener lo que quieres”), un clásico de los Stones de 1969.

Mick Jagger y Keith Richards (Foto: Joel Ryan/Invision/AP)

Lo hizo a pesar de la advertencia ya enviada por los abogados del grupo, después de que Trump usara la canción durante la campaña de 2016. Ahora el mismo equipo de abogados se ha puesto en contacto con la agencia que trata los derechos musicales, BMI, para bloquear de una vez por todas la explotación no autorizada de la música de la banda.

Además, enviaron una notificación al equipo de campaña del presidente en la que anuncian que Mick Jagger, Keith Richards, Ronnie Wood y Charlie Watts están decididos a llevar a Trump a los tribunales si sus solicitudes se siguen ignorando. Un contraste con lo que ocurrió en la Casa Blanca en 2012, cuando Jagger habló con Barack y Michelle Obama diciéndose que se sentía enormemente honrado por la invitación, antes de actuar frente a la pareja presidencial y sus invitados.

Pero desde Tom Petty hasta Neil Young, hay muchas otras leyendas de la música que advirtieron al magnate republicano por aprovecharse de su arte. La familia de Petty, que murió en 2017, pidió oficialmente a la campaña de el presidente: “Tom nunca habría quería que una de sus canciones se usara para una campaña de odio”, argumentaron.

Donald Trump (Foto: MANDEL NGAN / AFP)

Mientras tanto, Trump, que eligió quedarse en la Casa Blanca este fin de semana en lugar del viaje a su casa en Nueva Jersey, sigue paso a paso cualquier controversia y sus allegados han deslizado que está decepcionado, frustrado.

Con las encuestas en sus manos ahora estaría casi resignado a la idea de que la derrota en las urnas en noviembre es mucho más probable que hace unos meses, a menos que surja un giro inesperado.




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