Es importante hacerse chequeos anuales a partir de los 45 años.


La próstata es uno de los órganos más propensos a desarrollar tumores tanto beningnos como malignos y es una enfermedad que afecta principalmente a varones de edad avanzada y de la cual se detectan, aproximadamente, 1.276.106 nuevos casos al año en el mundo.

Según datos de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC), en nuestro país se detectan 11 mil casos anuales, de los cuales el 20% son malignos.

Los síntomas pueden variar entre la dificultad para empezar a orinar, goteo post miccional, micción en dos tiempos, flujo urinario bajo e intermitente, incontinencia de orina, levantarse en la noche a orinar con mayor frecuencia, disminución de la fuerza y calibre del flujo miccional.

Es clave para el tratamiento la detección temprana.

Una vez desarrollada la enfermedad, la solución definitiva es la cirugía miniinvasiva de próstata. Es un proceso nuevo y tecnológico que no deja cicatriz ya que utiliza la uretra para ingresar lo que la hace una inervención quirúrgica ambulatoria.

“Este procedimiento es altamente tecnológico, con procedimientos de avanzada. Su principal diferencia con la cirugía tradicional es que no deja cicatriz, no genera impotencia sexual, no genera incontinencia de orina, no genera estrechez de uretra, y el paciente se va de alta sanatorial a las 24 horas”, aseguró para TN el doctor especialista el Alberto Villalba.

El diagnóstico precoz de esta enfermedad es la clave para que, en caso de que sea necesario, se pueda tratar con una cirugía poco invasiva, por lo que los médicos recomiendan chequeos anuales con un urólogo a partir de los 45 años, y de los 40 quienes hayan tenido familiares con el mismo problema.




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