La Casa Rosada pidió en los últimos días un análisis del estado de los aviones de la flota presidencial, y analiza una reparación o renovación de las naves que lo necesiten, o bien seguir como hasta ahora, alquilando aviones privados para las giras internacionales.

La primera vez que Alberto Fernández viajó en avión presidencial quedó marcada por una anécdota: tras su viaje en el Tango 010, un Learjet con capacidad para 10 pasajeros, hacia las juras de los gobernadores Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Omar Perotti (Santa Fe), el presidente llegó transpirado y el piloto tuvo que disculparse por la falta de aire acondicionado. Y eso que el T-010 era un avión usado por su antecesor, Mauricio Macri, para viajar al interior.

El Tango 01 en uno de los viajes a Santa Cruz. (Foto OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz)

Después de ese episodio, el secretario General de Presidencia, Julio Vitobello, encargó una profunda revisión de toda la flota para evaluar los pasos a seguir.

El caso más emblemático de todos es el del Tango 01, usado por última vez por Cristina Kirchner en 2015 y ejemplo de la falta de avances en el área. Durante la gestión de Macri se intentó vender, pero no se consiguió por el altísimo costo de una eventual reparación: más de 25 millones de dólares. Incluso, cuenta Clarín, se habló de subastarlo como chatarra, ya que no hubo ningún comprador interesado.

Sin embargo, aún así el gobierno de Macri intentó volver a poner el Tango 01 en servicio, ya que cada vez era más difícil avanzar con la compra de un Boeing Business Jet 737, de 20 butacas, que significaba una inversión de más de 40 millones de dólares.

Al interiorizarse en el área, informa Clarín en base a #BorderPeriodismo, Vitobello se encontró con que Mauricio Macri había alquilado varios vuelos privados: 27 vuelos nacionales e internacionales, solo del expresidente, por el que el Estado pagó 5.037.919.

Por estos elevados costos, muchos consideran que lo mejor sería avanzar en la compra de un avión, especialmente considerando la "agenda activa" que mantiene la actual vicepresidenta, Cristina Kirchner.

"Está todo en análisis. Es prematuro decir qué se va a hacer", aseguró un alto funcionario al mencionado diario.