El canciller Jorge Faurie defendió la posición del gobierno argentino sobre la situación en Bolivia y se refirió a ella como una "crisis institucional".

"La posición nuestra es que hay una gravísima crisis institucional en Bolivia y queremos que se resuelva por las vías de la Constitución, que estipula que ante la ausencia de estas figuras, el tema llegue a la Asamblea Legislativa",  sostuvo el canciller este martes en conversación con radio La Red y agregó que "nosotros queremos que se forme un gobierno de transición que convoque a elecciones en el plazo de 30 días".

Si bien Faurie aceptó que hubo un rol excesivo de las Fuerzas Armadas, negó que la renuncia del presidente Evo Morales se enmarque en el contexto de un "golpe de Estado".

"En Bolivia no se respetó el acto eleccionario y esto generó una insurrección popular que entendió que se vio alterada su voluntad con fraude", analizó el funcionario del gobierno de Mauricio Macri y agregó que "a partir de esto, diversos sectores se manifestaron en un sentido u en otro y en un determinado momento las Fuerzas Armadas dijeron que creían que no se podía mantener esta situación y le sugirieron al presidente Evo Morales que adopte la decisión que tomó".

Un soldado inspecciona una camioneta que transportaba pasajeros en El Alto, en las afueras de La Paz, Bolivia, el martes 12 de noviembre de 2019. Crédito: AP Photo/Natacha Pisarenko.

En tanto, el presidente electo Alberto Fernández dijo el lunes por la noche que el canciller Faurie es "un hecho desgraciado en la historia de la diplomacia argentina". Por su parte, la excanciller Susana Malcorra durante el gobierno de Macri opinó que lo ocurrido es "un golpe de Estado".

Este domingo, Morales anunció la repetición de las elecciones presidenciales en su país después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) detallara numerosas irregularidades en los comicios del pasado 20 de octubre en los que resultó reelegido por un cuarto mandato.

Pero poco después, y ante las presiones de policías y militares, Morales confirmó su renuncia a la Presidencia después de casi 14 años en el poder. Ya en la tarde del lunes, Morales anunció que partía hacia México, país que le concedió asilo, pero con la intención de regresar pronto a Bolivia "con más fuerza y energía".