El presidente de la Conmebol ratificó que se jugará en Santiago, a pesar de la ola de protestas.


La Copa Libertadores tendrá su final entre River Plate y Flamengo en Santiago de Chile, según aseguró este jueves el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez en diálogo con el programa de radio paraguayo Fútbol a lo Grande.

Santiago es la sede para la final de la Libertadores, eso está definido. Se van a recuperar de lo que están viviendo“, dijo la autoridad de la asociación sudamericana, en referencia a la crisis social que atraviesa Chile, a las protestas que interrumpieron el transporte público y al toque de queda que afecta a la capital.

A pesar de ello, la final será el 23 de noviembre en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos, encuentro para el cuál ya están vendidas gran parte de las entradas.

Además, en el diálogo Domínguez informó que tanto River como Flamengo recibirán “el 25 por ciento de la recaudación del partido y que el premio para el ganador será de “veinte millones de dólares”.




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