Las comunidades indígenas son las más afectadas, ya que se han visto obligadas a migrar de la zona.


El estado de Alaska en los Estados Unidos, considerada uno de los lugares más fríos de ese país, alcanzó los 32 grados el pasado 4 de julio. Es la temperatura más alta registrada a un nivel histórico. Alrededor de Europa también han alcanzado fenómenos meteorológicos que llegaron a los 45,9 grados centígrados, de hecho tuvieron que alertar a la población, cerrar escuelas y evacuar localidades. 

Con temperaturas de 32°C, un hombre toma sol a la orilla del lago. Foto: AP Mark Thiessen.

La ciudad de Anchorage, ubicada al límite norte del continente americano, llegó a una temperatura similar al clima tropical de otros lugares del mundo como Miami, que la semana pasada registró 31 grados en promedio. La localidad no había alcanzado este nivel de calor desde 1969 con 29 grados.

En Alaska, lo común durante todo el año es una temperatura de entre -2 grados hasta los 17 centígrados. Cuando es verano, la época más calurosa del año en la ciudad, se han llegado a sentir hasta 22° y en los días más cálidos el promedio es de 14 grados. En invierno, sin embargo, la térmica no supera los 5 grados como máximo.

Un hombre se cubre del sol junto a su hijo en brazos con una sombrilla en “Goose Lake” en Anchorage, Alaska. Foto: AP, Mark Thiessen.

Las comunidades indígenas han sido las más afectadas, ya que viven entre los límites del suelo y el deshielo. Las capas sólidas sobre las que habitan han comenzado a derretirse y se han visto obligadas a migrar. Esta situación de calor intenso en la región también provocó incendios que consumieron hasta 27 mil hectáreas. Según publicó Infobae.






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