Aún quedan grabados en la retina de muchas personas, los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas en Estados Unidos, hace ya 20 años.

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La imagen panorámica del humo saliendo de las Torres Gemelas tras los impactos de los aviones secuestrados.AP | La Voz

La mañana de ese 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, amaneció como un día laboral más, entre el bullicio característico de sus ciudades y su movimiento habitual.

Pero exactamente a las 8:46 horas (hora local de verano en el Este de los Estados Unidos) el horror se hizo presente. El vuelo 11 de American impactó contra la Torre Norte del World Trade Center (WTC).

A partir de ese primer ataque, la sucesión de atentados generaron caos, confusión, terror y una enorme tristeza y angustia, y todo frente a los ojos del mundo entero que no acababa de entender lo que estaba sucediendo.

Casi 3 mil personas perdieron su vida

El saldo de los ataques terroristas del 11 de septiembre a las Torres Gemelas, dejaron el saldo de 2996 personas fallecidas, incluidos 19 terroristas que participaron del atentado.

También se contabilizaron la desaparición de 24 personas y más de 25 mil víctimas resultaron heridas, muchas de ellas con lesiones importantes permanentes.

Los cuatro ataques que dejaron al mundo en shock

Lo sucedido el 11 de septiembre, si bien fue un atentado en territorio estadounidense, por la magnitud de los hechos dejó al mundo entero sorprendido.

Se produjeron cuatro atentados en el transcurso de las 8:46 h y las 10:06 h (hora local), cuando el vuelo 93 de United cae en campo abierto en Shanksville, Pensilvania, aparentemente debido a una lucha entre la tripulación y los pasajeros con los secuestradores de la aeronave, en pos de retomar el control del avión.

Entre esa hora y 20 minutos Estados Unidos padeció el horror de ver cómo el vuelo 11 de American impactaba contra la Torre Norte del WTC y exactamente 16 minutos después, el vuelo 175 de United se estrelló contra la Torre Sur del complejo edilicio.

Este segundo impacto quedó registrado ante las cámaras de televisión que se hicieron cita en el lugar alertadas por lo que estaba sucediendo y que hasta ese momento podían registrar la densa humadera que emanaba la Torre Norte.

A las 9:39 de ese 11 de septiembre, el vuelo 77 de American se estrelló contra el Pentágono.

Reacciones tardías de Bush

Así como quedaron grabadas las imágenes del los atentados por las cámaras de televisión, también se registraron filmaciones del entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.

En el momento del primer atentado, el mandatario se encontraba reunido en una escuela primaria de Sarasota, Florida, junto con los niños de esa institución educativa.

La tardía reacción de Bush quedó registrada por las cámaras de televisión.

Recordadas son las imágenes cuando el Jefe de Empleados de la Casa Blanca le avisa a Bush sobre el embiste de la segunda torre y que Estados Unidos se encontraba bajo ataques.

La acción del presidente fue muy poco expresiva y al instante en que se retiró el asesor de la Casa Blanca, Bush quedó sin reacción aparente y tomó un libro de la escuela y se puso a ojearlo. Estos sucedió a las 9:07 h.

Recién para las 9:31 Bush pronunció un discurso desde la propia escuela primaria, en donde informó que los hechos se trataban de un aparente acto terrorista.

Cercano a las 10:00 h, él abandona Florida. Y durante la noche de esa jornada, a las 20:30 h Bush le habla a la nación desde la Casa Blanca, en el Despacho Oval.

Lo que vino después

Tras los atentados, la gestión Bush amplió notablemente el poder del complejo militar-industrial de los Estados Unidos e impulsó medidas para adoptar la doctrina de las “guerras preventivas”.

Esto mismo, lo justificaba a través de la necesidad de luchar contra el terrorismo, principalmente corporizado en el régimen talibán.

Así se dieron la invasiones a Afganistán en octubre de 2001 y a Irak en 2003.

20 años después, millones de dólares gastados

Transcurrieron 20 años de aquel 11 de septiembre, y la consecuente ocupación de Afganistán por parte de los Estados Unidos con el objetivo de hacerle frente a posibles ataques terroristas.

Las cifras que se manejan hablan de dos billones de dólares gastados para mantener esa ocupación y también decenas de miles de víctimas.

Si tenemos presente el regreso reciente de los talibanes al poder en Afganistán, el fracaso de la gestión puede darse por decantación.

También podemos sumar a este proceso los sendos fracasos de sus intervenciones en Libia y Siria, y por supuesto, en términos económicos, el ascenso meteórico de China en el concierto mundial que arrasa con las economías de muchos países, incluyendo a los Estados Unidos.

Teorías conspirativas y derechos humanos quebrantados

Mucho se habló al respecto en estos últimos 20 años, sobre las evidencias de los vínculos existentes entre Osaba bin Laden con la CIA durante los años ‘80.

Osama bin Laden, en 1998, en una conferencia de prensa en Afganistán. (AP/Archivo)Osama bin Laden, en 1998, en una conferencia de prensa en Afganistán. (AP/Archivo)

Así como también del apoyo de los Estados Unidos para la creación de grupos islamitas radicales para complicar a sus enemigos políticos.

Lo cierto es que estos acontecimientos dieron lugar a notables violaciones de derechos humanos y libertades civiles con la excusa de luchar contra el terrorismo. Sin incluir, claro está, las nuevas amenazas, como pueden ser los ciberataques y las armas químicas.