Los trámites tardaron siete años en salir. Cuando por fin logró separarse de manera legal, Catherine Navarro tiró la casa por la ventana.


Nos acostumbramos a que los casamientos sean un motivo de reunión y festejo, mientras que vemos las separaciones como algo triste y doloroso. Sin embargo, a Catherine Navarro le llevó siete años poder separarse legalmente, por lo que su divorcio fue motivo de celebración.

La estadounidense de 34 años se casó en 2005, pero en 2012 decidió separarse y le solicitó el divorcio a Marc. Pero su ex se negó a firmar los papeles y luego desapareció. La mujer debió recurrir a la Justicia para demostrar que había buscado a su marido por todas partes y así obtener el divorcio.

Finalmente, el pasado 18 de marzo logró lo que tanto ansiaba y decidió celebrarlo. “Habían pasado años, pero el día que finalmente me divorcié mis amigos más cercanos, quienes me habían visto durante todo este proceso, y yo decidimos que era hora de aprovechar la ocasión con una fiesta increíble“, dijo Navarro.

Celebró su divorcio con un fiestón (Foto: Catherine Navarro/MDFeatures)

“Tan pronto como se formalizó sentí que tenía 20 años otra vez y tenía una nueva oportunidad de amar”, manifestó la mujer a Media Drum World, que reunió a sus mejores amigos, preparó una torta con las palabras “fuera del matrimonio” y decoró el lugar con imágenes de cuando era soltera.

También había muffins con frases como “chico, adiós”, “día D” o “no lo siento” y globos con la consigna “felizmente divorciados”. “Comimos, reímos y bailamos toda la noche. Fue fantástico”, dijo sobre el evento que tuvo lugar el 6 de abril pasado.

“Definitivamente recomendaría una fiesta de divorcio a cualquier otra persona si es una ocasión feliz, que trae alegría en lugar de lamentos por viejos recuerdos”, concluyó.






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