Si tus ojeras no desaparecen aunque duermas bien, Alberto Cormillot recomienda prestar atención a lo que podrían indicar estas 4 señales
El especialista puso el foco en cuatro características de las ojeras y explicó por qué su apariencia puede estar relacionada con diferentes factores del organismo.
Si tus ojeras tienen alguno de estos 4 colores, Alberto Cormillot recomienda prestar atención a lo que podrían indicar(Archivo)
Las ojeras suelen asociarse inmediatamente con haber dormido poco o atravesar varios días de cansancio. Sin embargo, su aparición no siempre está relacionada con la falta de descanso y algunas características, como el color o la presencia de otros síntomas, pueden tener diferentes causas.
Alberto Cormillot explicó que existen distintos tipos de ojeras y que observar sus características puede ayudar a entender qué factores podrían estar detrás de su aparición. Entre ellos mencionó desde la falta de sueño hasta deficiencias nutricionales, problemas circulatorios y determinadas alteraciones de la pigmentación.
Si tus ojeras tienen alguno de estos 4 colores, Alberto Cormillot recomienda prestar atención a lo que podrían indicar(Archivo)
La presencia de ojeras por sí sola no permite diagnosticar una enfermedad. Si aparecen de manera persistente, cambian repentinamente o están acompañadas por otros síntomas, es importante realizar una consulta médica para determinar la causa.
Los 4 tipos de ojeras según Alberto Cormillot
De acuerdo con la explicación de Cormillot, las ojeras pueden diferenciarse teniendo en cuenta principalmente su color, aspecto y otros signos que aparecen simultáneamente.
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Uno de los tipos más frecuentes está relacionado con la falta de descanso. En estos casos suelen adquirir una tonalidad grisácea y los ojos pueden verse más apagados o hundidos.
La característica que ayuda a identificarlas es que aparecen junto con una sensación general de cansancio. Dormir adecuadamente y recuperar una rutina de descanso puede contribuir a mejorar su aspecto.
Sin embargo, cuando una persona continúa sintiéndose agotada pese a descansar las horas suficientes o presenta otros síntomas, conviene evaluar otras posibles causas junto con un profesional.
Ojeras pálidas o grisáceas:
Otro de los cuadros mencionados por Cormillot es el relacionado con una posible deficiencia de hierro.
El hierro es necesario para producir hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar oxígeno. Cuando existe una anemia por deficiencia de hierro, pueden aparecer palidez y cansancio, entre otras manifestaciones.
En estos casos, además del aspecto pálido o grisáceo alrededor de los ojos, hay otros síntomas que pueden justificar una consulta. Entre ellos se encuentran las uñas frágiles, la caída del cabello, el cansancio persistente y la sensación de falta de aire al realizar determinados esfuerzos.
La presencia de estos signos no alcanza para confirmar una anemia. Para determinar si existe una deficiencia de hierro es necesario realizar una evaluación médica y, cuando el profesional lo indique, estudios de laboratorio.
Ojeras azuladas o violáceas:
Las ojeras también pueden adquirir una tonalidad azulada o violácea. En estos casos, su aspecto puede estar relacionado con los vasos sanguíneos visibles a través de la piel fina de la zona debajo de los ojos y con factores que favorecen la congestión o la hinchazón.
Según explicó Cormillot, algunos hábitos y condiciones pueden hacer que este aspecto resulte más evidente.
El consumo excesivo de sal, por ejemplo, puede favorecer la retención de líquidos y contribuir a que el rostro se vea más hinchado. El calor también puede producir vasodilatación, mientras que el tabaquismo afecta la circulación y la oxigenación de los tejidos.
Las alergias son otro factor para considerar, debido a que pueden provocar inflamación y congestión alrededor de los ojos.
En estos casos, además del color azulado o violáceo, puede observarse una apariencia abotagada o bolsas debajo de los ojos.
Ojeras muy oscuras:
Cormillot también puso el foco en las pigmentaciones muy oscuras y su posible asociación, en algunos casos, con alteraciones metabólicas.
Una de las condiciones que mencionó es la acantosis nigricans, una alteración que produce zonas de piel más oscuras, gruesas y con una textura aterciopelada. Puede aparecer asociada con resistencia a la insulina, aunque también existen otras posibles causas.
En estos casos, más que las ojeras aisladas, resulta relevante observar si el oscurecimiento de la piel aparece en otras partes del cuerpo.
El cuello y las axilas son algunas de las zonas donde suele manifestarse la acantosis nigricans. También pueden observarse cambios de pigmentación en otras áreas y pliegues de la piel.
Ante la aparición de estas características, especialmente si son nuevas o progresivas, es recomendable consultar con un profesional para determinar su origen y evaluar si es necesario realizar estudios.
Cómo diferenciar los distintos tipos de ojeras
Aunque el aspecto puede ofrecer algunas pistas, no existe una regla basada únicamente en el color que permita conocer con certeza la causa de las ojeras.
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Las grisáceas acompañadas de cansancio pueden estar vinculadas con la falta de descanso, mientras que la palidez general y otros síntomas pueden justificar investigar una posible anemia. Las tonalidades azuladas o violáceas pueden hacerse más visibles por factores vasculares, congestión o características propias de la piel.
Por otro lado, una pigmentación intensa acompañada de áreas oscuras y engrosadas en el cuello, las axilas u otros pliegues requiere una evaluación diferente.
Por eso, más que intentar establecer un diagnóstico frente al espejo, resulta importante prestar atención a la persistencia de las ojeras y a la presencia de otros cambios en el organismo.
Cuándo consultar a un médico por las ojeras
En la mayoría de los casos, las ojeras pueden estar relacionadas con características genéticas, el envejecimiento, la falta de sueño, alergias u otros factores cotidianos. Sin embargo, cuando aparecen acompañadas por cansancio persistente, dificultad para respirar ante esfuerzos, palidez marcada o cambios llamativos en la piel, es conveniente realizar una consulta.
Un profesional podrá determinar si es necesario solicitar estudios como un hemograma o análisis relacionados con la glucosa, dependiendo de los síntomas y antecedentes de cada persona.
El punto central de la explicación de Cormillot es no atribuir automáticamente todas las ojeras al cansancio. Observar qué otros síntomas aparecen y consultar cuando existen cambios persistentes permite diferenciar una cuestión principalmente estética de una manifestación que merece ser evaluada.