La detección temprana del Trastorno del Espectro Autista (TEA) puede ser importante para que los niños y sus familias accedan oportunamente a una evaluación profesional y, cuando corresponda, a los apoyos adecuados. En ese contexto, Alberto Cormillot explicó cuáles son algunas de las señales del desarrollo a las que los adultos pueden prestar atención durante los primeros años de vida.

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Al aire con Eduardo Feinmann en Alguien tiene que decirlo, el médico repasó una serie de signos que pueden justificar una consulta con un especialista, aunque hizo una aclaración fundamental: su presencia no significa necesariamente que un niño tenga autismo.
Alberto Cormillot explicó las 7 señales de alerta del autismo en niños que los padres deberían conocer pic.twitter.com/0GpSJJow2X
— Vía País (@ViaBsAscomar) August 25, 2026
Cormillot abordó el tema en el marco del Día Nacional de Ayuda a las Personas con Autismo y recordó las recomendaciones difundidas por APADEA (Asociación Argentina de Padres de Autistas).
Las señales de autismo en niños que mencionó Alberto Cormillot
Durante su columna, Cormillot repasó diferentes hitos del desarrollo infantil y explicó en qué momentos su ausencia puede ser motivo para realizar una consulta profesional.

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Entre las señales mencionadas se encuentran:
- * No expresar alegría a partir de los 6 meses.
- * No compartir sonidos, sonrisas u otras expresiones de manera reiterada a partir de los 9 meses.
- * No balbucear a los 12 meses.
- * No realizar gestos como señalar, mostrar, alcanzar objetos o saludar con la mano a los 12 meses.
- * No decir ninguna palabra a los 16 meses.
- * No formular frases de dos palabras con intención comunicativa a los 24 meses.
- * Perder el habla, el balbuceo o habilidades sociales que el niño ya había adquirido, independientemente de la edad.
El especialista remarcó que observar alguna de estas características no equivale a un diagnóstico.
“Esto no significa que el chico tenga autismo, pero significa que hay un especialista que debe evaluarlo y ver si tiene alguna alteración del espectro autista”, explicó.
La evaluación profesional es la que permite analizar el desarrollo del niño en su conjunto y determinar si existen características compatibles con TEA u otras razones que puedan explicar determinadas diferencias o retrasos en el desarrollo.
Cuáles son las señales tempranas de autismo entre los 6 y 18 meses
Algunas características pueden comenzar a observarse durante los primeros meses de vida, principalmente vinculadas con la comunicación y la interacción social.
Una de ellas es la falta de respuesta al nombre. A partir de aproximadamente los 9 meses, puede llamar la atención que el bebé no voltee o reaccione de manera habitual cuando una persona lo llama.
También pueden aparecer un contacto visual limitado durante situaciones cotidianas, como el juego o la alimentación, o una menor respuesta mediante sonrisas y expresiones sociales.
Hacia los 12 meses, otros signos que pueden motivar una consulta son la ausencia de balbuceo y de determinados gestos comunicativos, como señalar un objeto para pedirlo o para compartir el interés con otra persona.
Estas características, tomadas de manera aislada, no permiten establecer que un niño tenga autismo. Por eso, ante dudas sobre el desarrollo, la recomendación es recurrir a profesionales capacitados para realizar una evaluación.
Qué señales pueden aparecer entre los 18 meses y los 3 años
A medida que el niño crece, las diferencias en el desarrollo del lenguaje y la interacción pueden hacerse más evidentes.
Entre las señales que suelen considerarse durante esta etapa se encuentra la ausencia de palabras sencillas alrededor de los 16 meses o de frases espontáneas de dos palabras hacia los 24 meses.
También puede aparecer la ecolalia, que consiste en repetir palabras o frases escuchadas previamente. Asimismo, algunos niños pueden mostrar formas particulares de jugar, como concentrarse repetidamente en determinadas partes de los juguetes o alinearlos.
Otro aspecto que puede llamar la atención es una menor búsqueda de interacción con otros niños o dificultades para participar de juegos sociales.
Las características que pueden observarse desde los 3 años
En la edad preescolar y escolar pueden hacerse visibles otras características relacionadas con la comunicación, el comportamiento y la manera de procesar estímulos del entorno.
Algunos niños pueden presentar dificultades para iniciar o sostener conversaciones de ida y vuelta. También pueden aparecer movimientos repetitivos, como el aleteo de las manos o el balanceo corporal.
La necesidad de mantener determinadas rutinas es otra característica posible. Los cambios inesperados pueden generar un malestar significativo en algunos niños dentro del espectro autista.
También pueden existir diferencias en el procesamiento sensorial, con respuestas particularmente intensas o reducidas frente a determinados sonidos, luces, olores o texturas.
A esto se pueden sumar intereses muy intensos o específicos sobre determinados temas. Ninguna de estas características, por sí sola, confirma un diagnóstico de TEA: la evaluación debe considerar el conjunto del desarrollo y el comportamiento de cada persona.
El mensaje de Cormillot sobre el autismo y la importancia de consultar
Durante su participación radial, Alberto Cormillot también destacó el mensaje difundido por APADEA en el Día Nacional de Ayuda a las Personas con Autismo.
“Menos etiquetas y más lugar en la mesa”, expresó al citar la consigna de la organización.
Además, hizo hincapié en la importancia de acompañar a quienes buscan información o asesoramiento: “Cada familia que golpee una puerta buscando orientación merece encontrarla abierta”.
Reconocer señales que puedan requerir una evaluación no implica anticipar un diagnóstico. Ante inquietudes sobre el lenguaje, la comunicación, la interacción social o cualquier pérdida de habilidades previamente adquiridas, la consulta con el pediatra o con profesionales especializados permite evaluar cada situación de manera individual.

