Alumnos se manifestaron frente al despacho de la ministra de Educación y denunciaron inconvenientes sanitarios en los últimos tiempos. 


Un gran grupo de estudiantes protestó en la tarde del jueves bajo el despacho de la ministra de Educación Monica Silva, con el propósito de denunciar el grave estado en el que se encuentran los establecimientos educativos a los que asisten. 

Cartes y bombos quedaron pegados en la puerta del despacho tras el intenso movimiento que protagonizaron los alumnos de la ciudad de Viedma. 

Ese equipo fue pasando de mano en mano para que un representante por cada colegio pueda exteriorizar sus exigencias, coincidiendo la mayoría sobre “dónde está el dinero de Educación” para efectuar reparaciones, y se quejaron que la falta de apoyo “demuestra la importancia que le dan a nuestro futuro”.

Entre las denuncias que los jóvenes realizaron, se destacó: inconvenientes en los sanitarios de las escuelas, aberturas en mal estado y plagas que impiden el funcionamiento normal del establecimiento. 






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