Por qué tuvieron que atar a Claudio Barrelier en la cárcel y qué dijeron los médicos
El principal acusado por el femicidio de Agostina Vega permanece bajo vigilancia psiquiátrica extrema en el hospital modular de Bouwer.


A dos semanas del femicidio de Agostina Vega, la situación del único detenido, Claudio Barrelier, sumó un nuevo capítulo de tensión dentro del sistema penitenciario cordobés. El acusado se encuentra alojado en el hospital modular de la cárcel de Bouwer bajo un esquema de monitoreo permanente, donde el personal médico debió aplicar medidas de sujeción física en reiteradas oportunidades.

Según fuentes con acceso a la causa, Barrelier ha manifestado comportamientos erráticos calificados como "brotes" o crisis de inestabilidad. Hasta el momento, los especialistas no han determinado si estos episodios tienen un origen estrictamente psiquiátrico o si son consecuencia de un cuadro de abstinencia, o incluso una combinación de ambos factores.
Para garantizar su integridad y la de terceros, el Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC) dispuso una vigilancia extrema que incluye el uso de cámaras de seguridad dentro de su celda. Esta medida busca evitar que el detenido intente quitarse la vida, tras haber proferido manifestaciones suicidas anteriormente, o que sea blanco de agresiones por parte de otros internos. Por protocolo de seguridad, Barrelier tiene prohibidas las visitas, con la única excepción de su abogado defensor, Jorge Cassini.

El fiscal Raúl Garzón, a cargo de la instrucción, aguarda una mejora en el estado de salud del acusado para poder avanzar con la indagatoria. El trámite procesal, que incluye la lectura de la acusación y los resultados de la autopsia, permanece en suspenso hasta que el detenido esté "en condiciones".
La semana próxima será clave, ya que se iniciarán los peritajes psiquiátricos oficiales. Estos estudios, realizados por especialistas del Poder Judicial, determinarán si Barrelier padece algún trastorno que le impidiera comprender la criminalidad de sus actos al momento del hecho. No obstante, los investigadores señalan un dato central: la conducta del acusado durante el crimen parece haber sido "racional", dirigiendo sus acciones de manera consciente, lo que refuerza la hipótesis de que es imputable.
Mientras el detenido sigue bajo cuidados médicos, la Policía Judicial realizó un estudio sonoro en su vivienda de la calle Del Campillo, en barrio Cofico. El objetivo de este operativo fue verificar si desde otras habitaciones de la casa se podían escuchar los ruidos de un ataque en la parte delantera de la propiedad.

Esta medida es fundamental para la segunda etapa de la investigación, que busca establecer si las personas que residen en el inmueble escucharon algo y si existió una cadena de encubrimiento. En este sentido, las querellas representadas por Fernanda Alaniz y Carlos Nayi insisten en que aún faltan detenciones, apuntando especialmente a la dueña del vehículo Ford Ka que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente
El avance de la causa también reactivó una denuncia previa contra Barrelier por privación ilegítima de la libertad ocurrida en 2025. En este sentido, el fiscal Garzón tomó declaración a una joven que logró sobrevivir tras escapar semidesnuda de la misma vivienda.

Según su testimonio, el acusado la habría atado con precintos e intentado abusar de ella, un antecedente que hoy pone en el centro del debate la decisión judicial previa de haberle otorgado la libertad bajo fianza en aquel entonces