Quienes conviven con felinos conocen bien la atracción natural que los gatos sienten por el jardín, las macetas o las plantas de interior. Es muy común observar a un gato oler, mordisquear césped y, pocos minutos después, expulsar un vómito con restos vegetales. Aunque este episodio suele generar alarma y la primera sospecha es que la planta consumida era veneno, los profesionales de la salud animal aclaran que en la gran mayoría de los casos se trata de un mecanismo fisiológico e instintivo de limpieza.
De acuerdo con especialistas de institutos clínicos como VCA Animal Hospitals, los gatos carecen de las enzimas digestivas necesarias para procesar grandes cantidades de materia vegetal. Al ingerir fibras duras como el pasto, el estómago reacciona provocando una regurgitación natural. Lejos de ser un fallo del organismo, este proceso funciona como un purgado mecánico para eliminar elementos acumulados en el tracto digestivo que el animal no puede digerir bien, como bolas de pelo, fragmentos de presas u otros residuos irritantes.
Gato come pasto.(Canva)
El origen ancestral de esta conducta en los felinos
Esta costumbre conserva raíces biológicas muy profundas que se relacionan con la evolución de la especie y sus hábitos salvajes:
Herencia evolutiva: Los felinos silvestres ingieren pasto de forma regular tras alimentarse para estimular el tracto intestinal y expulsar huesos, plumas o parásitos internos.
Independiente del pelaje: Investigaciones de la Universidad de California revelaron que tanto los gatos de pelo corto como los de pelo largo buscan plantas con la misma frecuencia, lo que confirma que responde a un impulso biológico general.
Gato de interior: En los hogares, este instinto persiste intacto, por lo que el animal busca sustitutos en las plantas ornamentales de la casa para cumplir con su purga habitual.
Entender este mecanismo permite a los tutores acompañar el hábito sin entrar en pánico, siempre que se trate de césped común o hierba para gatos (cat grass) cultivada especialmente.
Cómo diferenciar una purga natural de una intoxicación por plantas
A pesar de que el vómito tras comer pasto suele ser inofensivo, resulta vital diferenciar esta conducta rutinaria de un cuadro severo de envenenamiento. Muchas plantas ornamentales habituales en los hogares, como los lirios, el potus, la monstera deliciosa, la hiedra, las calas, los filodendros y las dracenas, contienen principios activos altamente tóxicos que pueden causar daños orgánicos graves o fallos renales.
Los detalles a tener en cuenta.(Canva)
Una purga normal se limita a un episodio aislado de vómito donde el animal recupera su energía y apetito de inmediato. Por el contrario, ante una intoxicación por especies peligrosas, el cuadro se acompaña de decaimiento, salivación excesiva, diarrea, temblores o dificultad para respirar. Ante la duda de qué especie vegetal ingirió la mascota o si los síntomas persisten en el tiempo, resulta imprescindible consultar de urgencia al veterinario.