Mordiscos, coletazos y orejas hacia atrás: las señales de tu gato que puedes estar confundiendo con un juego
Un estudio de la Universidad de Adelaida revela cómo el desconocimiento del lenguaje corporal felino lleva a malinterpretar el estrés y la sobreestimulación.
Las señales que da tu gato y crees que es juego.(Canva)
En la convivencia diaria con animales de compañía, muchas conductas asociadas al entretenimiento o al afecto suelen encubrir estados de incomodidad o estrés. En el caso de los gatos, la sutilidad de su comunicación no verbal provoca que comportamientos defensivos se interpreten de manera errónea como dinámicas lúdicas, perpetuando interacciones que deterioran el bienestar del animal.
Un estudio liderado por Julia Henning, investigadora de la Facultad de Ciencias Animales y Veterinarias de la Universidad de Adelaida, analizó más de 1.100 comentarios en plataformas como YouTube, TikTok, Instagram y Facebook. Tras evaluar 11 videos donde los felinos exhibían señales claras de malestar, como bufidos, mordiscos, intentos de huida o respuestas defensivas, la investigación detectó que entre el 75% y el 93% de los comentarios de los usuarios eran positivos, evidenciando una dificultad generalizada para interpretar el lenguaje corporal de la especie.
Las señales a las que debes prestarle atención.(Canva)
Las señales de incomodidad que se suelen ignorar
El análisis detalló los principales errores de lectura que cometen los tutores y espectadores de contenido digital:
La inmovilidad no es aceptación: Existe la creencia de que si un gato no huye ni ataca con fuerza, está disfrutando. Sin embargo, los felinos pueden quedar paralizados por el estrés o contener sus ataques para no escalar el conflicto.
Movimientos de cola y orejas: Las orejas echadas hacia atrás, los coletazos bruscos y los gruñidos suelen confundirse con entusiasmo, cuando en realidad indican que el animal está sobreestimulado o a la defensiva.
El mito del "mordisco de amor": Los mordiscos breves o repetidos durante una sesión de caricias no siempre constituyen una demostración afectiva, con frecuencia son un límite claro para solicitar el fin del contacto.
Juegos de lucha con las manos: Utilizar las manos como presa estimula el instinto cazador y sobreexcita al gato, promoviendo que identifique las extremidades humanas como juguetes.
Las interacciones de los gatos.(Canva)
Para evitar situaciones de tensión, los especialistas aconsejan iniciar las interacciones con suavidad, utilizar cañas o juguetes con distancia y permitir que el felino se retire libremente cuando lo desee.
Desde la etología y la medicina veterinaria, la falta de comprensión de las señales felinas responde a un sesgo antropomórfico. A diferencia de los perros, cuyo lenguaje corporal suele ser más expansivo y visible, el gato (Felis catus) mantiene pautas de comunicación derivadas de su doble condición biológica de depredador y presa.
Cómo juegan los gatos.(Canva)
Cuando un gato experimenta una estimulación táctil prolongada, la acumulación de fricción en la piel puede desencadenar una respuesta conocida como hiperestesia o sobreestimulación sensorial. Ante este estímulo incómodo, el sistema nervioso simpático activa la respuesta de "lucha o huida".
Si el entorno no le permite alejarse, el animal apela a respuestas coercitivas graduales (movimiento de cola, tensión auricular y, finalmente, el mordisco inhibitorio). Ignorar estas señales de advertencia e insistir en la interacción eleva los niveles sostenidos de cortisol y altera la confianza en el vínculo afectivo.