Conocé la infusión con 12 veces más propiedades que el té verde que recomiendan tomar todos los días
Proviene de la misma planta pero atraviesa un procesamiento mínimo que conserva intactos sus nutrientes clave.


En el universo de las bebidas naturales valoradas por sus beneficios para la salud, el té verde ha ocupado históricamente un lugar de privilegio. Sin embargo, existe una alternativa de la misma familia botánica que lo supera de forma contundente en concentración de nutrientes y que empieza a ganar terreno en los hábitos diarios: el té blanco.

Elaborado a partir de los brotes tiernos y las hojas más jóvenes de la planta Camellia sinensis, el té blanco se distingue por ser la variedad menos procesada de todas. Debido a que las hojas se cosechan antes de que los pimpollos abran por completo y solo se dejan marchitar al sol antes de secarse, la infusión conserva una pureza excepcional. Este método artesanal permite que mantenga hasta 12 veces más compuestos antioxidantes que el té verde tradicional, convirtiéndolo en un aliado clave para combatir el envejecimiento celular y proteger la piel.

Incorporar esta infusión suave en la rutina cotidiana aporta ventajas concretas para diferentes áreas del organismo:


A pesar de que ambas infusiones provienen de la misma especie vegetal, la diferencia principal en sus propiedades radica en el momento de la cosecha y el nivel de manipulación. Mientras que para el té verde las hojas se someten a calor (fijación al vapor o al tostado) para evitar la oxidación, el té blanco utiliza únicamente las yemas cubiertas por una fina pelusa blanca. Al no ser enrollado ni triturado, los fenoles y flavonoides no se degradan durante la producción.

Para aprovechar al máximo sus nutrientes sin arruinar su sabor delicado, es importante cuidar la temperatura del agua. A diferencia de las infusiones negras o yuyos tradicionales, el té blanco jamás debe prepararse con agua hirviendo. Lo ideal es utilizar agua entre 70°C y 80°C (retirándola de la pava antes del hervor) y dejar infusionar las hebras durante 3 a 5 minutos. De este modo, se evita amargar la bebida y se garantiza la extracción completa de sus catequinas y antioxidantes.