Aseguran que lo que empezó como una broma se convirtió en la "vejez soñada" por estas amigas que se conocen desde hace más de 20 años.


El cohousing es un movimiento que apuesta porque varias personas mayores convivan bajo un mismo techo, con espacios comunes para no estar solos durante el día y apartamentos privados para mantener la independencia. Y esto es exactamente lo que han hecho siete amigas en China.

Un día, hablando sobre su futuro, fantasearon con la idea de comprar todas juntas una casa para irse a vivir a ella cuando se jubilaran para envejecer y morir en compañía. Aunque empezó como una broma, una de ellas se lo tomó en serio y buscó lugar para hacerlo realidad. Encontró una casa de 700 metros cuadrados en Guangzhou, a 70 kilómetros del centro de la ciudad, que había sido abandonada a medio construir y propuso a sus amigas comprarla para edificar en ella su retiro de jubilación.

Al resto les encantó la idea y la compraron por algo más de 513.000 euros, según informó Shanghai.ist. Se pusieron manos a la obra y reformaron la propiedad dando como resultado una casa de tres pisos con espacios comunes en la planta baja, como una gran cocina con comedor, y en la superior una terraza acristalada en voladizo para tomar el té y apartamentos independientes para cada una de ellas, decorados a su gusto. La casa está rodeada de naturaleza y tiene zonas de estar exteriores y una piscina.

Para evitar discusiones en el futuro, han decidido que, hasta que llegue el día de su jubilación, cada una de ellas se especializará en algo útil para su vida en común: una aprenderá a cocinar, otra estudiará cómo cultivar sus propias verduras, otra irá a clases de medicina tradicional china.




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