Desde Nueva York, María Becerra se cruzó con un artista callejero y compuso una canción en menos de 10 minutos
La Nena de Argentina dejó a todos con la boca abierta tras un cruce inesperado con un productor callejero en la Gran Manzana.


María Becerra no para de demostrar por qué es una de las figuras más relevantes de la escena urbana global. Esta vez, la noticia llegó desde un lugar inesperado: las veredas de Nueva York. En un video que circula por todas las plataformas, se ve a la artista interactuando con un productor llamado Xavier, a quien le pidió el material para ponerse a trabajar ahí mismo, a la vista de los transeúntes.

"¿Podés pasarme el ritmo por AirDrop así escribo algo? Dale. Sí. Él es mi productor ahora. Muy bien, hagámoslo", soltó María con total naturalidad, lanzándose al desafío de crear una letra desde cero en tiempo récord. Lo que pasó después fue pura potencia creativa: en menos de diez minutos, la cantante ya tenía una estructura armada y lista para ser interpretada frente a la cámara de su celular.
La rapidez de María para tirar barras generó una ola de comentarios en X, donde muchos usuarios destacaron que el sonido les recordaba a su etapa inicial de "Animal". Sin embargo, no faltaron los escépticos que cuestionaron si realmente se trató de una improvisación genuina o si la artista ya tenía el texto preparado en sus notas.

El resultado de la sesión callejera fue una letra romántica y cargada de metáforas espaciales. "Mírame como me gusta ese cuerpo tuyo fuera de la lógica no sé qué hacer pero me deja tonita es que de fallar no quiero que tú te vayas", reza una de las partes que María cantó con el ritmo de fondo, cerrando con una frase potente sobre explotar en el sol mientras el "universo está fuera de control".

Ante la duda de algunos fans sobre si estaba leyendo el celular, sus defensores salieron al cruce de inmediato para explicar que escribió la letra ahí mismo, apenas cinco minutos antes de grabar. Aun así, los críticos más ácidos no tardaron en aparecer asegurando que Becerra no improvisó nada y que ya tenía la estructura armada de antes, intentando restarle mérito al talento de la quilmeña.

Más allá de la discusión técnica sobre la definición de improvisar, el público coincidió en que el trabajo de Xavier le sentó de maravilla a la voz de María. Incluso, varios aprovecharon para pedir un cambio en su producción habitual, señalando que esta sesión de quince minutos superó a varios de sus temas recientes.