La impactante confesión de Eminem sobre su adicción y cómo quedó al borde de la muerte: "Mis órganos se estaban..."
Tras una sobredosis que casi le cuesta la vida, el artista compartió su historia de recuperación y cómo está limpio hace 18 años.


Eminem recurrió a sus redes sociales para compartir una victoria que considera mucho más importante que cualquier premio Grammy: alcanzó los 18 años de sobriedad. Con una imagen de la medalla conmemorativa, el rapero reafirmó su compromiso con una vida libre de adicciones, un camino que comenzó tras rozar la muerte de manera literal.

Como ya es una tradición anual para sus millones de seguidores, Eminem mostró con orgullo la ficha de Alcohólicos Anónimos que marca su nuevo hito. La medalla, que lleva grabado el número 18 en el centro, está rodeada por las palabras fundamentales de su proceso: «unidad», «servicio» y «recuperación».

Esta práctica de celebrar su sobriedad públicamente no es un simple alarde de ego. Para el rapero de Detroit, es una forma de visibilizar la lucha contra los consumos problemáticos y demostrar que, incluso en el punto más oscuro de una carrera exitosa, la salida es posible.
Para entender la magnitud de estos 18 años, hay que retroceder al momento del quiebre. Eminem decidió cambiar su rumbo tras una sobredosis de metadona que lo dejó al borde del abismo. En diversas entrevistas, el músico fue brutalmente honesto sobre la gravedad de aquel episodio que lo llevó directo a terapia intensiva.

“Si hubiera llegado al hospital unas dos horas después, habría muerto”, confesó con una frialdad que estremece. Los detalles médicos de aquella internación describen un cuadro desgarrador: “Mis órganos se estaban cerrando. Mi hígado, riñones, todo. Tuvieron que someterme a diálisis”, relató el artista, recordando el momento en que su cuerpo simplemente dijo "basta" ante el abuso de sustancias recetadas.
La recuperación de Eminem no solo salvó su vida, sino que relanzó su carrera. Discos como Recovery fueron el canal para que el artista procesara su dolor y su renacimiento, conectando con una nueva generación de fans que lo ven como un ejemplo de resiliencia.
Hoy, con casi dos décadas de limpieza absoluta, Marshall Mathers se posiciona como una de las voces más autorizadas dentro de la industria para hablar de salud mental y adicciones. Su mensaje es claro: el éxito y el dinero no inmunizan contra la enfermedad, pero la voluntad y el tratamiento adecuado pueden ganarle incluso al diagnóstico más sombrío.