La película erótica de Netflix que desafía los tabúes y muestra el deseo femenino sin filtros
La producción chileno-argentina protagonizada por Antonella Costa combina sensualidad, humor y una historia de transformación personal.


Netflix volvió a poner en el centro de la conversación una película latinoamericana que se animó a explorar un tema pocas veces tratado con tanta libertad en pantalla. Se trata de “Dry Martina”, la producción chileno-argentina dirigida por Che Sandoval que mezcla comedia dramática, erotismo y una mirada diferente sobre la sexualidad femenina.

Estrenada en 2018, la película protagonizada por Antonella Costa regresó al catálogo de la plataforma y captó la atención de espectadores que buscan historias adultas, alejadas de los romances tradicionales y con personajes más complejos.

Con una duración de 1 hora y 39 minutos, la cinta construye un relato donde el deseo, la identidad y la necesidad de volver a encontrarse con uno mismo ocupan un lugar central.
“Dry Martina” sigue la vida de Martina, una ex cantante argentina que atraviesa una profunda crisis personal luego de una ruptura amorosa que la dejó desconectada de aquello que antes la hacía sentir viva. Además de haber perdido su inspiración artística, la protagonista también enfrenta una etapa marcada por la falta de deseo y una sensación de vacío que la obliga a replantearse quién es y qué quiere para su vida.

Todo comienza a cambiar cuando aparece Francisca, una joven fanática que asegura tener un vínculo familiar con Martina y llega acompañada por su novio César. Ese encuentro inesperado modifica por completo la rutina de la protagonista y la lleva a vivir una experiencia diferente.

Uno de los aspectos más destacados de “Dry Martina” es la forma en la que aborda el deseo femenino. La película se aleja de las miradas tradicionales que suelen presentar a las mujeres como personajes secundarios dentro de las historias románticas y coloca en primer plano a una protagonista que enfrenta sus propios deseos, contradicciones y decisiones.
El erotismo aparece como parte natural de la historia, no como un elemento aislado, sino como una herramienta narrativa para mostrar la evolución del personaje y su forma de volver a conectarse consigo misma.
La interpretación de Antonella Costa es uno de los grandes atractivos de la producción. La actriz logra construir una Martina llena de matices: una mujer fuerte, pero vulnerable; segura, pero atravesada por dudas; independiente, pero en plena búsqueda emocional.

Con numerosos elementos atractivos, esta película dirigida por Che Sandoval se convirtió en una propuesta diferente dentro del catálogo de Netflix y es ideal para quienes buscan una producción intensa y con una historia que va mucho más allá de sus escenas subidas de tono.